Con un marcador de 2-1, la selección de Eslovaquia derrotó en su primer partido de la Eurocopa a Polonia, en un partido en donde el mejor goleador del mundo, Robert Lewandowski, no pudo aparecer para ayudar a su selección.
Este encuentro entre Polonia y Eslovaquia se celebró en la ciudad de San Petersburgo, y el encargado de poner el 1-0 en la cuenta fue el eslovaco Róbert Mak, quien se inventó una increíble jugada por la banda izquierda al minuto 18, quitándose a hombres en el camino con túnel incluido para después rematar a primer poste, solo que, al haber un desvío del arquero, al final el gol fue de Wojciech Szczesny en propia puerta.
En los siguientes minutos se esperaba ver una reacción de Polonia al tener al bota de oro, Robert Lewandowski, pero la defensa eslovaca logró contener muy bien al capitán polaco, y a pesar de que los blancos llegaron en varias ocasiones al marco rival, no pudieron anotar.
A los pocos segundos de comenzar la segunda parte, la selección de Polonia aprovechó el desconcierto de sus rivales para marcar el gol del empate, en una gran jugada con una triangulación certera; Kilich envió un pase filtrado a Rybus, y éste envió una diagonal para que Karol Linetty anotara el 1-1 en Rusia.
Con el factor anímico de su lado, Polonia tuvo la oportunidad de darle la vuelta al marcador, pero al 62′ se quedaron con 10 hombres por una falta de Grzegorz Krychowiak, quien vio la segunda amarilla del encuentro, y la primera roja del campeonato.
No conformes con eso, los eslovacos anotaron el gol de la victoria al minuto 69, en donde Milan Skriniar recibió el balón a la altura del punto penal, y a pesar de que estaba cubierto por un cúmulo de rivales, el delantero de Eslovaquia logró rematar al arco y dejar el marcador 2-1 a su favor.
De momento Eslovaquia es líder de grupo con 3 puntos, superando a España y Suecia con 1, y Polonia con 0. En la segunda fecha, Suecia enfrentará a Eslovaquia, mientras que España y Polonia tendrán un duelo a muerte el próximo sábado.
En el otro duelo del día, Escocia cayó de forma sorpresiva ante República Checa. Los británicos dominaron y después de perdonar al menos dos disparos que pasaron por un costado del arco, los checos fueron quienes anotaron el primer tanto del partido, en una jugada por la banda derecha que terminó con un centro al área por parte de Coufal, para que Patrik Schick rematara de cabeza y firmara el 1-0.
Al iniciar la segunda parte, los checos volvieron a marcar en Glasgow con el mejor gol de lo que va del torneo, y es que el mismo Patrik Schick vio que el arquero rival estaba fuera de su área y se dio demasiada confianza para disparar desde casi media cancha, anotando el mejor gol hasta el momento.