Jaime Gallo Camacho, titular de la Sedum, informó que a diario se generan 3,500 toneladas de escombro proveniente de diversas obras en todo el estado, y tan sólo en la ciudad capital se contabilizan 2 mil toneladas, cuyos desechos terminan depositados en tiraderos clandestinos, provocando contaminación y afectación a los cauces naturales de agua y lotes baldíos.

Ante ello, dijo, se han tomado dos decisiones trascendentales como ampliar el padrón de socavones o terrenos para utilizarlos como rellenos de escombro, se tienen identificados siete espacios en propiedad de particulares, y la intención es que en dos meses se tengan tres rellenos en zonas estratégicas de la ciudad para que las obras tengan un lugar cercano para depositar sus desechos.

En segundo lugar, mediante una inversión con empresas privadas y el sector público, se hará un manejo integral de estos residuos para que no se tenga que estar confinando en socavones o en lugares que fueron de extracción de materiales pétreos y que hoy se utilizan para rellenarlos.

Agregó que la intención es que haya un espacio para que suceda una disposición adecuada de los escombros, que haya una separación para que los materiales que pueden ser reutilizados sean aprovechados y lo que se tenga que confinar se haga de manera segura.

Este proceso se llevará varios meses en el Municipio de Aguascalientes, quizás un año, pero el objetivo es lograr un relleno de escombros que utilice tecnología que desarrolló la CMIC desde hace algunos años y que funciona en varios estados del país.

“Ahora, el Municipio de Aguascalientes en conjunto con todo el Estado requiere una actualización de sus procesos y avanzar a modelos sustentables que deben ser aterrizados”, enfatizó el secretario de Desarrollo Urbano de la capital.

Finalmente, Jaime Gallo Camacho recalcó que en los diez últimos años, a causa de la carencia de un relleno de escombros cercano a los cuatro puntos cardinales, ha ocasionado que cauces, ríos, arroyos y lotes baldíos se vayan llenando con esos desechos no tóxicos ni de uso urbano, pero que podrían ser reutilizados en la industria de la construcción.