Silvia Olvera
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-El impacto con el que la pandemia azota a India está propiciando escasez de materia prima para la producción de medicamentos en el mundo y en México, alertó Juan de Villafranca, director de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos.
El problema se debe a que India, junto con China, es de los principales proveedores globales de ingredientes para medicinas, y en el caso de México, ambos países representan alrededor del 90 por ciento del abasto.
Y la situación se complica por la falta de planeación del Gobierno federal, que no ha trazado una ruta para la compra de medicamentos, sino que, por lo pronto, se ha ido con asignaciones directas, pero esto implica que los laboratorios en el País no puedan programar ni saber la cantidad exacta de insumos que deben comprar.
“Nos ha pegado muy duro a todo el mundo el tema de India porque es el principal fabricante de materia prima y allá ahorita están en récord de pandemia, por lo que se está retrasando en los envíos”, sostuvo De Villafranca.
Detalló que el problema inició desde el año pasado, pero se ha ido complicando en lo que va del 2021.
“El retraso de entregas se duplicó; por ejemplo, antes las entregas podrían tardar un mes, ahora son de dos a tres meses, y los costos también son más altos y la frecuencia de envíos es más espaciada”.
Además, el problema en India no sólo es por el tema logístico, sino porque si hay algún brote en algún laboratorio, se cierra y para producción.
De manera paralela, los laboratorios en el País sigue enfrentando el tema del retraso en el calendario para la licitación de compras de Gobierno a través de la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).
“De acuerdo con su calendario original, ellos iban a emitir el fallo en noviembre para empezar a surtir en enero, al día de hoy no han emitido el fallo, van como 6 meses de retraso”.
Esto ha propiciado que para que no se agrave la escasez, haya mucha compra directa de clínicas a los laboratorios nacionales, pero como todo es sin planeación, afecta a su vez el poder programar compra de insumos, producción y venta de medicamentos, pues generalmente se deben hacer bajo pedido.
“Y al no haber órdenes de Gobierno, es difícil hacer pedidos de la materia prima para ver qué se va a fabricar”.