Una consecuencia de la pandemia ha sido la deserción escolar, y en educación media superior y superior, se estima que al menos un 12% de los jóvenes podrían haber abandonado la escuela, dio a conocer, Gustavo Martínez Romero, director de esta área en el Instituto de Educación de Aguascalientes.
Una vez que hace 15 días inició el ciclo escolar en estos niveles educativos, se está haciendo el estudio para conocer la estadística, aunque “nosotros tenemos un dato histórico de abandono escolar del 10%, me parece que este año el dato podrá subir algunos puntos, pero esa estadística no se cierra todavía”.
Ese 12% de deserción escolar en el nivel de bachillerato y educación superior significan alrededor de seis mil estudiantes en cada modalidad, dado que la matrícula en ambos casos coincide, “teníamos una matrícula de 64 mil alumnos en educación media y 64 mil universitarios en términos generales”.
Entrevistado en el evento de graduación de la primera generación de Técnicos Superiores Universitarios de la Universidad Metropolitana, refirió que en la mayoría de los subsistemas de educación media y superior ya regresaron a las actividades presenciales o con el modelo híbrido, si bien algunos todavía faltan por tomar la decisión y siguen a distancia tal vez lo hagan al momento en que el semáforo epidemiológico se los permita, como es el caso de la UAA.
Cabe mencionar que en educación media hay 12 subsistemas y en superior son 10, cada uno se gobierna de manera diferente, son autónomos y unos dependen de la autoridad federal en términos académicos y de rectoría, por ello es que no se tiene una directriz uniforme.
Pero en el caso de las universidades del Gobierno Estatal, desde mayo iniciaron actividades presenciales, lo que permitió perfilar un modelo similar al que se decidió para la educación básica que está por comenzar su ciclo escolar.
Si bien en algunos planteles ha habido contagios por COVID-19, se procedió prontamente al aislamiento de los contagiados y se cerraron las áreas donde ellos tuvieron interacción personal, no toda la escuela, hasta lograr su sanitización y la cuarentena de los muchachos.
En esos casos, subrayó Martínez Romero, se aplicaron protocolos de manera focalizada sin suspender las clases para los que siguen yendo a la universidad, “como son escuelas muy grandes se optó por el cierre de los espacios donde se estuvo desarrollando, y esto fue una permisión que acordamos con la Guardia Sanitaria”.
Lo que queda de manifiesto es que las clases con el modelo híbrido favorecerán al mejor aprovechamiento en el aprendizaje, además haciendo uso de las herramientas digitales y plataformas educativas que ahora tienen más uso y utilidad.