Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO .-Las denuncias que interpuso Pemex ante la Fiscalía General de la República (FGR) por la ordeña de combustible se dispararon en 2023 en un 168 por ciento, de acuerdo con cifras oficiales.
Pemex presentó 2 mil 21 denuncias en 2022 por las tomas clandestinas halladas en sus sistemas de distribución por ducto (una queja puede contener más de un hallazgo de piquetes), mientras que en 2023 -al 13 de diciembre- esa cifra se elevó a 5 mil 429.
Cada día Pemex registra en sus ductos un promedio de 42 tomas clandestinas instaladas por huachicoleros para el robo de combustible, unos mil 255 «piquetes» al mes.
La localización de tomas ilegales también se elevó en 2023 con respecto a 2022 en un 10 por ciento, al pasar de 12 mil 530 a 13 mil 809, de acuerdo con el reporte más reciente de la petrolera.
«La información proporcionada (sobre denuncias) es la que se encuentra registrada en los sistemas jurídicos institucionales de Pemex, y que cada día ingresan al Ministerio Público Federal de la FGR para que sus agentes investiguen y desarticulen a los cárteles del huachicol, que han hallado en los ductos una mina de oro», advirtió un superintendente de Pemex Logística.
La FGR es la competente para investigar y perseguir los delitos derivados de la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 12 de enero de 2016.
En una respuesta de información, la Fiscalía presumió que para la investigación del huachicol cuenta con un módulo estadístico en materia de hidrocarburos, el cual inició su operación en diciembre de 2018.
«Contiene registros correspondientes a carpetas de investigación iniciadas por los delitos relacionados con la sustracción, resguardo, transporte, almacenamiento, distribución, posesión, suministro u ocultamiento de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos sin derecho y sin consentimiento; dañar las instalaciones utilizadas para el transporte de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, previstos en la Ley», respondió la FGR.
No obstante, el superintendente de Pemex Logística aseguró que los asuntos se siguen acumulando y no hay detenidos, ya que cada día ingresan entre 16 y 17 denuncias a los archivos de la FGR.
«Queda la constancia de la denuncia, nos folian y nos quedamos hasta ahí», lamentó.
«Como autoridades nos tardamos más, primero en detectar que hubo una desviación en el ducto, luego llegar a la toma clandestina, avisar a las autoridades locales por si hay que lidiar con pobladores y después corroborar que hubo un daño al ducto, tomar las evidencias y llamar al Ministerio Público. Mientras, los huachicoleros ya andan sacando producto en otra toma», agregó.
Los estados que concentraron las tomas clandestinas, y por ende la denuncias por huchicol, son Hidalgo, Edomex, Tamaulipas, Guanajuato y Nuevo León.
En Hidalgo los criminales asedian en mayor medida los tramos del ducto que atraviesa Cuautepec de Hinojosa, Tula de Allende y Atotonilco; en el Edomex en Jilotepec, Soyaniquilpan, Aculco y Huehuetoca; mientras que en Guanajuato los piquetes pululan en Pénjamo, Apaseo el Alto y Salamanca.
En Nuevo León los huachicoleros son más activos en Cadereyta, Santa Catarina y Los Ramones; mientras que en Jalisco los piquetes se concentran en Tototlán, Ayotlán y Zapotlanejo, de acuerdo al jurídico de Pemex.
En este último estado, apenas el viernes, una fuga de gasolina en un ducto de Pemex que fue ordeñado en el municipio de Tonalá provocó la evacuación de más de 2 mil personas y causó pérdidas por más de 110 millones de pesos.