Desde el año pasado han insistido que el Gobierno del Estado les autorice un aumento a la tarifa, lo que sin duda es un derecho que les asiste a los concesionarios de taxis, sin embargo, de darse los choferes tendrían muy poco provecho ya que al subir el cobro automáticamente les aumentan la liquidación, que como se ha comentado en otras ocasiones no es algo uniforme, sino a criterio de cada propietario de la unidad.

Es un trabajo azaroso para los operadores, ya que lo hacen sin ninguna protección social y en caso de enfermedad, accidente o defunción el concesionario no ofrece el apoyo necesario, por lo que en cuanto esto sucede se hacen los olvidadizos, con lo que ellos o su familia quedan en total desamparo.

Para los estudiosos del gremio taxista le resulta difícil entender cómo es que en Aguascalientes existen 20 organizaciones de concesionarios y ninguna de choferes, por lo que acuerdos y decisiones son siempre a favor del dueño del vehículo. En las pocas ocasiones que han pretendido crear un sindicato o una especie de alianza, son bajados del carro con cualquier pretexto y aunque no se hace por escrito, existe un bloqueo para que no vuelva a trabajar en un taxi, al considerar que es una persona peligrosa que puede poner en riesgo el desarrollo de esta actividad.

José del Refugio Eudave Ortiz y Óscar Romo, presidentes de Taxistas Revolucionarios de Aguascalientes y de Agrupaciones Unidas del Gremio Taxista, respectivamente, coinciden en que la labor que desempeñan no soporta más la situación económica y que se ha hecho más patente a raíz de la pandemia al haber decrecido el número de “carreras”.

Por lo anterior, piden al gobernador Martín Orozco Sandoval y al consejo consultivo de transporte público que analicen las condiciones en que se encuentran y comprueben con “datos duros” que realizar esta actividad no es redituable. Ortiz estableció que el aumento a la tarifa tendría que ser del 18%, con lo cual podrían estabilizar esta labor, mientras que Romo plantea que se garantice una rentabilidad que les permita operar el servicio sin problema alguno.

La cuestión de fondo está en que el ingreso de los taxistas sufrió una merma considerable a partir de que la pasada administración estatal le dio manga ancha al servicio de plataforma, que está integrada con una flotilla de vehículos particulares los cuales funcionan como taxi a domicilio, que sin tener una concesión operan bajo el amparo de alguna firma transnacional. Son alrededor de 2 mil 700, lo que axiomáticamente redujo la presencia de los tradicionales, mismos que ahora tratan de que los usuarios paguen más. Suponen que de esta manera podrán equilibrar sus finanzas y confían en que los usuarios seguirán utilizando sus servicios, aunque habrá que ver en qué proporción sería el aumento y si el usuario está en posibilidades de pagarlo.

Además, el Gobierno Estatal debería buscar y aplicar un mecanismo que permita la incorporación de los taxistas-choferes al IMSS, al Infonavit y al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), como un acto de justicia social, lo que aún se puede hacer en el tiempo que le resta a esta administración.

ASOCIAR POR LA FUERZA

Entre los mayores anhelos de algunas agrupaciones de profesionistas es que por ley se obligue a todos los que ejercen una actividad análoga a que se incorporen a las mismas, sin lo cual no podrán ejercer, lo que de entrada alguien debería explicarles que no se puede forzar al que actúa libremente, que por su parte le basta cumplir con sus obligaciones fiscales y aquellas que disponga la legislación de profesiones vigente.

El nuevo buscapiés lo lanzó Sergio Delfino Vargas, presidente de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México, al anunciar que impulsará “una serie de acciones que permitan dignificar la profesión, entre ellas la presentación de una iniciativa para que únicamente abogados colegiados puedan litigar”.

De entrada debería recordar que el día que recibió el diploma que lo acredita como licenciado en derecho y más tarde la cédula profesional no se le entregó la orden de incorporarse a una cofradía, un sindicato, una sociedad o un colegio, porque eso es una decisión personal y si es de su interés trabajar de manera independiente está en toda la libertad de hacerlo, que con el tiempo los resultados serán su mejor carta de presentación.

Según el dirigente, sólo que estén colegiados “se puede garantizar la preparación, la ética y la certificación”, para ello se busca presentar una iniciativa “para que sea trabajada, discutida y en su caso aprobada por el Senado de la República, para que a través de esta ley se pueda obligar a los abogados a pertenecer a un colegio de abogados ya sea nacional o local para poder ejercer sus carreras”.

Afirmó Vargas que actualmente se tienen en Aguascalientes 12 mil abogados, de los cuales 10 mil son titulados y con cédula registrada y los otros 2 mil son jóvenes que aún no se titulan, pero que bajo el esquema de pasantías pueden litigar, lo cual calificó como contraproducente para el gremio, “lo ideal es que solamente los abogados con cédula pudieran litigar, es parte de las acciones que llevamos dentro de las reuniones sostenidas recientemente. Definitivamente hay preocupación de que desde siempre se esté presentando esa práctica, no leal incluso”.

Es posible que el promovente ya olvidara su etapa de pasante, cuando tenía que poner en práctica lo que aprendió en las aulas y la única manera de hacerlo fue en la vida real, siempre con el apoyo o la asesoría de un abogado con cédula. Prohibirles a los jóvenes que están a punto de concluir su carrera que participen en algunos asuntos, es tanto como impedir que un pasante de médico, de contador, ingeniero, arquitecto o de cualquier otra profesión pueda demostrar en los hechos que sabe qué hacer para resolver exitosamente los asuntos que se le encomiendan e incluso los inconvenientes que pueda haber, por lo que no se puede atarles las manos y nublarles el pensamiento.

Todo en su justa dimensión y si como afirma el directivo, hay 2 mil pasantes y ya litigan, seguramente lo hace a nombre de un despacho de abogados, lo que no significa que les quite trabajo a otros, sino que ellos tienen mayores oportunidades, y por algo será.

TRABAJO FORZADO

Con la aprobación del Cabildo de Aguascalientes se crearon los Juzgados Cívicos, a través de los cuales la autoridad municipal dispondrá de barrenderos, podadores y jardineros gratuitos, al haber un cambalache de la pena que se haya aplicado debido a una falta administrativa, para que en lugar de que el infractor se quede las 36 horas en las celdas, salga a las calles a realizar labores de “apoyo social”. Se desconoce por cuánto tiempo estará en práctica esta decisión, que de entrada afecta los derechos humanos de los presuntos indiciados, al exhibirlos públicamente haciendo una labor que fue común hace más de 50 años y que se eliminó, precisamente porque afectaba a las personas, sin embargo ahora se presenta como algo novedoso. Según la alcaldesa María Teresa Jiménez, “esta figura permitirá que la Presidencia ´Municipal sea mediadora con cada una de las personas que lleguen al C4”, por lo que en breve se tendrá listo el reglamento y que antes de que concluya esta administración (el 14 de octubre) se ponga en operación en los juzgados cívicos, que “tienen como fin de agilizar la sanción de las faltas administrativas y colaborar con la Fiscalía”, sostuvo.

SALVADOR PEREGRINA

De manera inesperada falleció el contador Salvador Peregrina Larios, que por un tiempo fue gerente de El Heraldo. Fue resultado del atropello que sufrió por un motociclista, al salir de una clínica particular a la que había acudido a saludar a su hermano José, quien minutos después sería intervenido quirúrgicamente. Las lesiones no le permitieron sobrevivir, sin embargo su recuerdo queda entre quienes tuvieron la dicha de su trato, particularmente varios compañeros de este Diario que lo tienen presente como una persona amable, siempre sonriente y dispuesto a ofrecer el comentario adecuado. Hasta el final ejerció como catedrático en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, por lo que también hubo expresiones de pesar entre sus compañeros, alumnos y ex alumnos.