Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores continuamos con el tema que dejamos pendiente la semana pasada en torno a la naturaleza jurídica del servicio público de agua y concesión para el caso del municipio de Aguascalientes, hago la advertencia que los aspectos generales aplican a cualquier municipio en cuanto a su régimen, continuemos con lo que se quedó pendiente.

El servicio público conforme lo plantea Miguel Acosta Romero y Rafael Martínez Morales en sus correspondientes obras de Derecho Administrativo, comprenden los siguientes elementos: “a) Es una creación jurídica; no hay servicio si no hay norma que lo cree; b) Responde a una necesidad colectiva que debe ser atendida, sin olvidar que la determinación de la necesidad por atender corresponde exclusivamente al estado; c) Su desempeño requiere una empresa u organización empresarial profesionalmente establecida; d) Su prestación debe ser siempre regular, uniforme, continua y técnicamente adecuada la necesidad colectiva que pretende satisfacer. Será regular en cuanto pueda ser previsible en el tiempo y en el espacio, proporcionando certidumbre al usuario; uniforme, en razón de que se prevea en los volúmenes y la calidad fijados, sin discriminación o privilegio alguno. Continua, en virtud de que requiere ser permanente o, cuando menos, por el tiempo que subsista la necesidad colectiva; y técnicamente adecuada, en el sentido de que satisfaga las expectativas de la necesidad para la que fue creado; e) Su ofrecimiento lleva implícita la idea dominante de que está desprovisto de lucro; f) Su actividad se rige por reglas de derecho público, aún cuando sea prestado por particulares concesionarios; y g) En su desempeño requiere tener en cuenta el interés del usuario, ya que de no ser así, no satisfaría la necesidad colectiva que pretende subsanar, incluso en aquellos servicios públicos que se otorgan de forma gratuita, además, debe señalarse el mecanismo de defensa del particular contra deficiencias provenientes de la prestación que recibe”.

Me permito compartir con ustedes de manera complementaria a lo abordado por los tratadistas con los criterios que sostiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación respecto al servicio público, tenemos la siguiente Jurisprudencia: “…en la actividad que se desarrolla para satisfacer una necesidad colectiva de carácter económico o cultural, mediante prestaciones que por virtud de norma especial del poder público, deben ser regulares, continuas y uniformes…” Tesis 419, Apéndice 1985, segunda sala. También se tiene el siguiente criterio que vale la pena exponer: “…los gobernados tienen derecho a exigir la prestación del servicio público y la consiguiente obligación de pagar los derechos respectivos, siempre que éstos hayan sido decretados de conformidad con la constitución y con las leyes secundarias aplicables”. Apéndice, sexta época, primera parte, AR 2741/57”. Considero que ambos han sido claros, al final comentaré a modo de compilación estos criterios.

En la tónica de esta serie de entregas después de dar un vistazo sobre lo que es el servicio público vamos ahora con la naturaleza de lo que es una Concesión y que aplica al caso que nos ocupa respecto a los servicios de agua y su concesión, Rafael Martínez sostiene: “es el acto jurídico unilateral por el cual el estado confiere a un particular la potestad de explotar a su nombre un servicio o bien públicos, que le pertenecen a aquél, satisfaciendo necesidades de interés general”. Lo anterior significa que al hablar de un acto unilateral del estado, y esto lo he repetido varias veces en esta columna, la autoridad es la que otorga y retira, pero no solo significa esto, no es de manera simple el “dar y quitar”, sino evaluar, exigir, supervisar, pero que pasaría si la parte de la autoridad no conoce el tema, si no se cuenta con la institución adecuada para hacerlo, ni la seriedad, ni los profesionales que en verdad sepan de que trata un organismo operador, el caso Aguascalientes ha exhibido la displicencia e irresponsabilidad, combinada con ignorancia y un desinterés por asumir su rol, porque también vale la pena decir que ya es fastidioso escuchar la simpleza con la que se habla de privatización desconociendo la figura de la concesión tal como la expuse, la próxima semana concluimos con este tema. Recuerden que debemos emprender acciones tendientes para que en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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