Saúl Alejandro Flores

Mis apreciables lectores, hace dos semanas hice una pausa sobre el análisis del proyecto de iniciativa de Ley General de Aguas motivado por el conflicto en los estados del norte del país y el Tratado Internacional de Distribución de Aguas con EUA, al inicio de esta pausa advertí que abordaría otro tema que parece ser ha sido difícil de comprender por los actores o perversamente lo confunden. Me refiero al caso del título de concesión en Aguascalientes, que ha llegado hasta el ridículo de algunos actores que lloran o se desgarran vestiduras con tal de aspirar a lo que más les interesa que son votos para lograr algún puesto de elección popular, explotando la imagen de atacar a un villano creado y que ha sido resultado como lo he advertido en este espacio de la omisión a la función que corresponde a la autoridad municipal.

La actual administración ha reflejado también un interés totalmente electoral y de falta de transparencia en involucrar a la ciudadanía o usuarios especializados en el análisis claro y transparente, con fundamento jurídico, administrativo y técnico, los alcaldes han sido responsables, así como sus grupos políticos o camarillas y no se diga del bajísimo perfil en el sector agua de quienes han ocupado la titularidad de CCAPAMA, que van desde quienes con propósitos electorales buscan el manejo de padrones electorales, aspirar a una carrera política, o casos de buenos profesionistas pero que van a aprender del sector agua o si tienen algunos conocimientos desconocen lo que implica un organismo operador de agua y su entorno, así como de la figura atípica que es CCAPAMA o hasta aquellos grises que lo confunden con una instancia tal parece de fontanería grandota.

En ocasiones anteriores lo he explicado en este espacio, pero tal parece que se debe ser insistente dado el desvío de argumentos o desinterés por que tal parece que la desinformación del tema de manera concreta, clara y transparente, no interesa porque implicaría hacer a un lado el lucro que se obtiene con la confusión. Entonces comencemos por ubicar el contexto de la prestación del servicio de agua potable, alcantarillado y saneamiento, es en pocas palabras un servicio público, en este sentido vayamos a la definición la cual nos dice lo siguiente: “El servicio público es una actividad técnica, directa o indirecta, de la administración pública activa o autorizada a los particulares, que ha sido creada y controlada para asegurar de una manera permanente, regular y continua, la satisfacción de una necesidad colectiva de interés general, sujeta a un régimen especial de derecho público”. Considero pertinente hacer del conocimiento de nuestros lectores que las definiciones y conceptos tienen como fuente las obras de Derecho Administrativo de Miguel Acosta Romero, Rafael Martínez Morales y Gabino Fraga.

Como pudimos apreciar un servicio público es de carácter técnico (no politiquería), demanda personal y visión técnica que puede ser prestada de manera directa por entidades públicas (estados o municipios, según su competencia) o por particulares (concesión), y aquí viene lo esencial que no deben perder de vista y es que el servicio público debe ser “permanente, regular y continuo”, aspectos que no se cumplen ni en la prestación de los servicios de agua, ni en transporte, y otros más. No debemos perder de vista que independientemente de que lo preste un particular o cualquier entidad pública se encuentra sujeta a un régimen de derecho público, asunto que parece ser olvidado por autoridades en este caso municipales, no importa que lo preste el propio municipio, pues al día de hoy no existe en ningún municipio del estado de Aguascalientes un apego a los principios de eficiencia y gestión de un organismo operador, en alguno momento han existido avances, pero los relevos de administración siguen siendo su principal enemigo además de la ignorancia hacia el sector agua.

El tratadista Gabino Fraga nos recuerda que: “Se puede definir al servicio público como una actividad destinada a satisfacer una necesidad colectiva de carácter material, económico o cultural, mediante prestaciones concretas e individualizadas, sujetas a un régimen jurídico que les imponga adecuación, regularidad y uniformidad”. La próxima semana concluyo con la naturaleza jurídica del servicio público y de la concesión con las omisiones de las autoridades competentes. Recuerden que debemos emprender acciones tendientes para que en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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