La caries de la primera infancia es una enfermedad crónica con alta prevalencia en países en desarrollo que afecta la dentición temporal de niños de corta edad, que puede condicionar la salud bucodental en la edad adulta. Así lo destacó Ana Italia Marín Bosque, integrante del Colegio de Médicos Cirujanos Dentistas de Aguascalientes.
La especialista comentó que desde 1978 la Academia Americana de Odontopediatría acuñó el término “caries de biberón” para definir una forma muy agresiva de caries que se asocia con el uso prolongado de la mamila en los niños.
Afirmó que la caries de la primera infancia es tan agresiva que prácticamente destruye todas las superficies de los dientes de los niños menores de 6 años que ya cuentan con sus dientes de leche. Esta enfermedad oscila entre un 17.4 hasta el 83% de los niños a nivel mundial, dependiendo de cada país y de los hábitos de higiene y de nutrición que se tengan en casa.

“No se recomienda que los chiquitos que aún utilizan biberón se arrullen y se queden dormidos con el biberón en boca, porque todas las azúcares contenidas en los líquidos que se les puedan estar dando al niño van a permanecer durante toda la noche. Éstas se van a transformar en ácidos que van a destruir el esmalte y van a favorecer la reproducción de las bacterias”.

LOS SÍNTOMAS:
· La manifestación inicial de estas caries es una lesión de color blanco amarillenta por descalcificación.
· Ésta va progresando de manera muy agresiva y rápida a superficies francamente oscuras, cafés y casi negras lo que conlleva a la destrucción masiva de la estructura dental.

LAS CONSECUENCIAS:
· Pérdida de las piezas dentales de leche.
· Dificultad y dolor en la masticación.
· Problemas para pronunciar.