Al cumplir sus primeros tres añitos de vida, el niño Alan Josué Anguiano Robles fue presentado ante Dios con el propósito de recibir su infinita bendición.
Fueron sus padres, Adriana Robles y Juan Nibardo Anguiano, quienes llevaron a su hijo a la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, acompañados de David de Jesús Valdés Galván, como padrino del festejado, en cuyo recinto además se llevó a cabo una misa en acción de gracias.
En dicha ceremonia contó también con la presencia de sus familiares y amigos cercanos, para felicitarlo por su cumpleaños y más tarde, acompañarlo al festejo infantil que en su honor se efectuó.