‘Es poco menos que un milagro’

Cortesía Europa Press / Agencia Reforma

MADRID, España .-La segunda temporada de The Mandalorian, que terminó hace unos días por la plataforma Disney+, fue una vorágine de sorpresas para los fans: desde la revelación del verdadero nombre de «Baby Yoda» y su pasado a la aparición de icónicos personajes de Star Wars, como Ahsoka Tano, Bo-Katan o Boba Fett.

Sin embargo, fue el episodio final el que hizo las delicias de muchos fans… y decepcionó a otros.

Poco después de vencer en combate singular a Moff Gideon (Giancarlo Esposito), arrebatarle el Darksaber y salvar a Grogu, Mando (Pedro Pascal) y su grupo de renegados queda atrapado en la sala de control de una nave imperial.

Un un legendario maestro jedi acude en su ayuda, Luke Skywalker, o al menos la recreación digital del mismo, ya que se usó CGI para construir a un rejuvenecido Mark Hamill.

Se trata de un momento épico en la historia de Star Wars, que significa que el pequeño y poderoso «Baby Yoda» va a comenzar su entrenamiento con el maestro Skywalker.

Hamill consideró que el auténtico logro fue que nadie supiera de su aparición en el show durante más de un año, ya que, aunque se usó un doble de cuerpo para las secuencias de acción, él prestó de nuevo su voz al jedi.

«Es poco menos que un milagro», escribió el actor en un tuit poco después del estreno del último episodio. «¡Un verdadero triunfo para los que odian los spoilers en todas sus formas!»

Ahora está por verse cómo afecta el retorno del legendario jedi a la vida, entrenamiento, y destino de Grogu, que partió junto a Luke y R2-D2 hacia un nuevo y quizás oscuro futuro.

Para eso habrá que esperar hasta diciembre de 2021, cuando la tercera temporada de The Mandalorian llegue a Disney+.