Oscar Uscanga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante la arribazón de sargazo a la Riviera Maya desde hace más de tres meses, vacacionistas que acuden a sus playas se quejan del mal olor que ocasiona la descomposición del material y que no se pueda tener acceso a la playa.
En su visita a Playa del Carmen, Quintana Roo, entre el 3 y 9 de julio pasado, el regiomontano Mauricio Galindo describió que estar cerca de las playas es sinónimo de soportar el olor al sargazo podrido, por lo cual él y su familia lo evitaron.
“Enfrente del hotel había excavadoras sacando material y sargazo todo el día y toda la noche. En la noche había gente trabajando, había labores de limpieza muy activa, pero la cantidad era importante, algunos días el olor era más que otros”, explicó.
“Me quedé los días que tenía agendados y el hotel tiene bastantes instalaciones, entonces las albercas, juegos para niños, pero es muy molesto no tener acceso a la playa”.