Ricardo Vargas

Se ha hablado mucho últimamente sobre perspectivas económicas para México y el mundo hacia los próximos meses, y pareciera que en semanas recientes la percepción de la población ha perdido optimismo. Al menos esa es mi impresión. Por un lado, se ha hablado mucho sobre la situación económica internacional, y se ha dicho que las guerras comerciales, la falta de cooperación y la incertidumbre política en varias potencias económicas son factores que perjudican al crecimiento de la economía internacional. Sin lugar a duda esto se vuelve un freno para que la economía mexicana pueda alcanzar los niveles de crecimiento que tanto ansiamos durante este y el próximo año. En este sentido, durante los últimos meses y prácticamente desde el inicio de este año hemos observado en indicadores económicos, valores que se ubican por debajo de lo deseado, como es el caso del empleo.

En nuestro país, y en cualquier economía formal, los indicadores de empleo han servido para ilustrar el dinamismo de la actividad económica, estimar efectos en niveles de ingreso y gasto a futuro, e incluso poder prever una desaceleración en la actividad económica. En el caso mexicano, el indicador sobre empleos formales es publicado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el cual publica mensualmente la cifra de nuevos empleos que han sido registrados formalmente en los últimos treinta días. Este indicador nos da una perspectiva muy útil, pero limitada, del entorno del mercado laboral y de la economía en nuestro país. Digo que nos da una visión limitada del entorno porque en México nos enfrentamos a un grave problema de informalidad laboral. De acuerdo con el INEGI, más de la mitad de la población que se encuentra económicamente activa, trabajan de manera informal, por lo que en ocasiones el dato sobre nuevos empleos registrados en el IMSS podría parecer insuficiente para entender la situación del mercado laboral, sobre todo entendiendo que la “creación de nuevos empleos” en el sector informal es un dato que no tenemos, y que en términos generales retrataría la otra mitad del mercado laboral en nuestro país.

Sin embargo, la información sobre empleos formales sigue siendo de suma importancia para la agenda política y económica, pues es la raíz de problemas como una baja recaudación fiscal en el país, trabajos con bajas remuneraciones, trabajos sin garantías de ley, etc.

Bueno, pues este tema se vuelve relevante el día de hoy porque se dieron a conocer precisamente los datos de creación de nuevos empleos formales en nuestro país durante el pasado mes de mayo. Me llaman la atención varios puntos dentro de esta serie de datos, especialmente por el diferencial tan alto que hay con datos de meses anteriores. En cuanto a la creación total de empleos formales, es decir, los permanentes y los temporales, en mayo del año pasado se registraron 33 mil 966 más que en el mes anterior, mientras que en mayo 2017 y 2016 los totales fueron de 26 mil 742 y de 20 mil 334 respectivamente. Para mayo de este año se registraron solamente 3,983 nuevos empleos más que en el mes anterior. Hago el comentario en relación al diferencial del mismo mes de mayo en años anteriores, pues si comparáramos únicamente contra el mes anterior inmediato, estaríamos siendo afectados por factores de estacionalidad, como podría ser comparar la demanda por dinero en efectivo del mes de diciembre contra el mes de noviembre, por mencionar algún ejemplo.

Además de esto, en cuanto a variaciones anualizadas de todos los empleos capturados en el mes, en mayo se registró un crecimiento del 2.40%, con lo que hiló su décimo mes consecutivo a la baja, desde que creció un 4.05% en julio pasado. Por otro lado, si hacemos el análisis con el número acumulado de empleos formales en lo que va del año, de enero a mayo de este año el IMSS reportó 303 mil nuevos empleos, pero en el mismo periodo del año pasado este acumulado fue de 489 mil nuevos empleos durante el mismo tiempo. A la par de este comentario, me gustaría resaltar que en el mes de diciembre del año pasado se perdieron más de 378 mil empleos formales, y a pesar de que es algo esperado ver que se pierdan empleos formales en diciembre, la caída es la mayor en más de 10 años.

Así pues, me parece que el tema del empleo en nuestro país, tanto formal como informal, ha venido enfrentando un escenario adverso desde hace ya varios meses pero que se ha intensificado durante el inicio de este año. Como se mencionó al principio de este texto, el escenario internacional es un factor que sin duda vuelve más complicado el escenario. En cuanto al ámbito nacional, la caída en los niveles de consumo podría agudizarse en la segunda mitad del año si la tendencia del empleo formal mostrada hasta ahora no se corrige.

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@1rcardovargas