Rebeca Pérez Vega
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-El periodismo en México es una profesión peligrosa, pero ese ambiente hostil para la libertad de expresión es también un estímulo, advirtió el historiador Enrique Krauze durante su participación en el foro «Los desafíos de la libertad de expresión, hoy».
«Es importante, urgente, subrayar que México sigue siendo un sitio infernal para el periodismo y que el periodismo es una profesión de alta peligrosidad, pero al mismo tiempo esto es un incentivo para seguir haciendo lo que hacemos, para seguir ejerciendo la crítica.
«Imagínense lo que está viviendo nuestro País en este momento, cuando el Presidente (de la República), de manera continua, repite con nombre y apellido, señala, calumnia, miente sobre críticos, periodistas, escritores, y estos nombres circulan ante millones de personas», advirtió el autor, quien moderó la mesa «Pensar el periodismo», con la participación de Jorge Castañeda, Ivabelle Arroyo, Álvaro Vargas Llosa, Christopher Domínguez Michael y Salvador Camarena.
«La situación mexicana me parece grave, amenazante, que en hechos de los últimos días recuerda a los años que yo no viví, pero algunos de ustedes sí: el régimen de (Gustavo) Díaz Ordaz, donde hay un deseo casi incontrolable de recurrir a la persecución judicial. Ojalá no ocurra, pero los datos están a la vista, y si ayer o antier fueron los científicos del Conacyt, si lo fueron las revistas culturales el año pasado, puede ocurrir cualquier cosa», señaló, por su parte, Domínguez Michael.