Con el trabajo conjunto entre los gobiernos se logrará el verdadero tránsito hacia la democracia por el bien de la ciudadanía, por lo que siempre será mejor sumar y aportar al crecimiento del país, expresó el gobernador Martín Orozco Sandoval.
Lo anterior durante su mensaje en el evento encabezado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ayer al medio día en el municipio de Calvillo, en donde también le dio a conocer la serie de programas que se están realizando en Aguascalientes para seguir con los avances esperados por la población.
Asimismo, se refirió a la Alianza Centro-Bajío-Occidente integrada por los gobiernos de Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro y Jalisco, con la idea de sostener el desarrollo económico y productivo de estos estados, además de hacer promoción en conjunto, y puntualizó que a diario aquí se trabaja con acuerdos que fortalecen la economía y garantizan la seguridad de las familias.
Le planteó la urgencia para la realización del Plan Hídrico, que permitirá resolver uno de los principales problemas que la entidad enfrenta como es la escasez de agua, por lo que reconoció que en coordinación con el Gobierno Federal se estará trabajando en acciones que garanticen que habrá este importante recurso para el sector agropecuario, las familias y las futuras generaciones.
Otros programas que permiten que Aguascalientes siga por la misma línea de desarrollo que ha logrado sostener, tienen que ver con el combate a la inseguridad mediante la creación de políticas públicas que fortalezcan el valor y la educación de cada individuo.
Igualmente se sigue dando impulso a los sectores estratégicos con fuertes inversiones, además se ha tenido especial interés en incidir de forma positiva en la producción del campo.
LOS MÁS VULNERABLES SON PRIORIDAD. Por su parte, María Luisa Albores González, secretaria de Bienestar, aseguró que la principal tarea que se realiza es en busca de lograr el bienestar de los mexicanos y en particular de los más vulnerables por sus condiciones económicas y sociales, los cuales “fueron olvidados y excluidos por los gobiernos anteriores, o bien que fueron discriminados por edad, género o pertenecer a un pueblo indígena, tener una discapacidad o por vivir en zonas de alta marginación con altos índices de violencia”.
La visión ahora es distinta, de tal forma que el corazón de la política y lo social va dirigida precisamente a las personas y en especial a las que históricamente han padecido en mayor medida la desigualdad social, y es que “el verdadero desarrollo del país se refleja en las condiciones y la calidad de vida de sus poblaciones más vulnerables”.