Issac Castañeda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El implante coclear es un dispositivo que ayuda a captar el sonido ambiente, mediante la conversión de movimientos mecánicos a estímulos eléctricos en la parte interna del oído, explica el otorrinolaringólogo Víctor Rojas.
Su colocación es parte de un proceso quirúrgico único.
“En general, no hay que reemplazar un componente interno, a menos que haya una falla. Lo que se sustituyen son los componentes externos”, explica.
En México, tres de cada mil niños y niñas nacidos presentan sordera y existen aproximadamente 280 mil personas con discapacidad auditiva, de las cuales 16.2 por ciento lo fueron desde el nacimiento.
En ese contexto, el especialista comenta que, en niños con sordera de nacimiento, es indispensable su colocación antes de los tres años, a fin de desarrollar la capacidad del lenguaje.
“Quienes estaban acostumbrados a otra audición tienen pocos problemas frente a este cambio. La mejora es importante porque les permite hacer sus actividades de la vida diaria”.
Y es que, los médicos enseñan al paciente como manejar y cuidar el dispositivo, y cómo escuchar el sonido; aunque cada paciente es diferente y algunos requerirán más tiempo para adaptarse, por lo que las consultas subsecuentes son esenciales.
Según información del Hospital Ángeles, los criterios necesarios para esta alternativa son: que exista sordera profunda en ambos oídos, no solucionable con audífonos; y que el nervio auditivo esté en buenas condiciones.

¿Cómo funciona?
– Es un pequeño dispositivo electrónico que se implanta, bajo la piel, mediante una cirugía en el oído interno.
– Es activado por otro dispositivo, un procesador externo, que se coloca usualmente en el cinturón o en un bolsillo.
– El micrófono también se usa fuera del cuerpo como una pequeña pieza detrás del oído para capturar el sonido.
– “Sortea” las partes dañadas del sistema auditivo y estimula directamente el nervio auditivo.

FUENTE: Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias