La Confederación Regional Obrera Mexicana ponderó el criterio de la Secretaría del Trabajo para considerar al COVID-19 como enfermedad de trabajo, pues esto abre la posibilidad de que los trabajadores puedan enfrentar el padecimiento en mejores condiciones y que no perderán el empleo durante su convalecencia o en caso de sufrir daños que los incapaciten para volver a laborar.
El dirigente de la CROM en la entidad, Jesús Enrique Ramírez Pérez, detalló que el reconocimiento de la afectación por SARS-COV-2 como enfermedad de trabajo está sustentado en el artículo 475 de la Ley Federal del Trabajo que define como enfermedad de trabajo “todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo, o en el medio en que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios”, que tiene como resultado secuelas o la muerte del trabajador.

El coronavirus ya se encuentra contemplado como enfermedad de trabajo en el artículo 513 de la Ley Federal del Trabajo, específicamente en la fracción 136. Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social publicó el 3 de abril de 2020 los “Criterios de calificación para casos con coronavirus como enfermedad de trabajo”.

“Ahora que la enfermedad de COVID-19 es considerada como enfermedad de trabajo, las empresas deberán poner mucha más precaución (…) porque los costos no sólo serán para el trabador sino para las propias empresas…”