Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La ambigüedad con la que está redactada la iniciativa de reforma energética para proyectos de generación distribuida, como paneles solares en casas o negocios, genera riesgos en torno a la viabilidad de estos proyectos a futuro, aseguran expertos.
De acuerdo con el texto de la iniciativa, todos los permisos de generación de energía y los contratos de compra venta de electricidad con el sector privado se cancelan, así como las solicitudes pendientes de resolución.
No obstante, la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, asegura que la reforma no pretende eliminar los paneles solares, pues ayudan a cumplir con los objetivos de la transición energética.
«Los paneles solares en casa habitación, edificios, pozos de agua, núcleos rurales, etc., se denomina ‘generación distribuida’ y desde el inicio de este Gobierno se ha promovido su uso y financiamiento a través del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE).
«La reforma eléctrica no plantea eliminar esto, al contrario», expuso vía Twitter.
Pero los sistemas denominados de generación distribuida no se limitan al uso de paneles solares, también se contemplan otras tecnologías como eólica y biomasa, entre otros.
Para operar requieren un contrato de interconexión con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y su capacidad no puede ser mayor a 500 kilowatts, según la Ley de la Industria Eléctrica (LIE)
La generación distribuida también es usada en comercios e industrias para reducir costos de operación y tener energía más asequible.
Pero estos contratos podrían ser cancelados o negados en cualquier momento, si no existe una regulación textual sobre su continuidad, pues de lo contrario quedarían a discrecionalidad de la CFE, aseguró Elie Villeda, especialista en el tema.
«La generación distribuida tiene un futuro incierto y con un vacío legal continuo. Sí analizamos el primer artículo qué quieren reformar es que el Estado va a controlar completamente la generación eléctrica y eso es completamente una contradicción con que yo pueda generar mi propia energía», dijo.
Explicó que la reforma energética de 2013 daba la libertad de generar o elegir la mejor opción y ahora el control será de CFE, la cual podrá decidir si pueden privados o no generar
«Nada nos asegura que mañana, a quien instale paneles, le quiten su interconexión porque se elimina el acceso no discriminatorio y abierto a las redes de transmisión y distribución. El tuit de Rocío Nahle no asegura que te puedas interconectar, ahora va a ser completa discreción de la CFE», dijo.
Los beneficios de esta tecnología es visible. Un usuario de paneles solares desde hace 6 años, relató que la inversión del equipo -70 mil pesos- se cubrió en los primeros tres años de operación y ahora paga la tarifa mínima, que es de 50 pesos al bimestre.
La senadora Xóchitl Gálvez, dijo que parece existir un desconocimiento por parte de la Sener sobre lo que es la generación distribuida.
«Vamos a suponer que no conocen la LIE, pero lo que resulta increíble es que diga en un tuit una cosa cuando en la exposición de motivos se dice que se van a cancelar todos los esquemas de generación privada y este es uno de ellos. Además, el Presidente (López Obrador) ya dijo que la idea de esta reforma es subir el precio a los industriales, y este esquema es el que les permite no depender de CFE y reducir sus costos, y con esta reforma CFE decidirá a quién interconecta, si es que quiere hacerlo», advirtió.
Julio Valle, vocero de las asociaciones mexicanas de energía eólica y solar, Amdee y Asolmex, dijo que la iniciativa dice que cancelarían todos los permisos y contratos, por lo que CFE tendría el control desde la generación hasta el abastecimiento de energía por lo que es posible que pudieran cancelar en cualquier momento los contratos de generación distribuida y/o negar las interconexiones.
«Tenemos que fundamentarnos en los hechos más que en los dichos, creo que el mensaje es claro, hablan casa, pozos de agua y comunidades rurales, no están hablando de generación distribuida como lo estable el concepto regulatorio que son todas las plantas de generación inferior a medio megawatt, por lo que vemos una situación de vacio legal», dijo Paolo Salerno, managing partner de Salerno y Asociados.