Como muchas otras ciudades, Aguascalientes surgió y creció con base en una población procedente de varias partes de la República y del extranjero, lo que ha permitido tener hombres y mujeres emprendedores en todos los campos y un sector numeroso que contribuye con su esfuerzo al engrandecimiento colectivo.

Ese sector, que se integra de empleados y obreros en los distintos ramos y cuyas familias vive en su mayoría en colonias que se ubican principalmente de la periferia, requieren para su traslado del transporte urbano, que por alguna razón estorba a la “gente bien”, tan es así que desde hace tiempo ha pugnado porque se elimine el paso de los autobuses por la zona centro.

Son varias las razones que se esgrimen para evitar que lo hagan. Anteriormente se decía que el escape dañaba las fincas y finalmente se logró que dejaran de circular en las cercanías de los palacios de gobierno, municipal y legislativo y en torno a la Catedral, con lo que ya no utilizan las calles Madero, Moctezuma, Galeana y las dos primeras cuadras de Victoria,, pero antes – hace muchos años – se prohibió su paso frente a los palacios de gobierno y municipal y a los costados de la plaza de armas, convirtiendo los espacios en áreas peatonales y lo mismo ocurrió con las dos primeras cuadras de las calles Juárez y Allende.

Actualmente el paso de los urbanos es por José María Chávez, 5 de Mayo, Rivero y Gutiérrez, Juárez, Guadalupe Victoria, Álvaro Obregón y Unión, lo que podrían reducirse o cancelarse, con el argumento de que es para beneficio de los peatones, que por cierto gran parte son los mismos que viajan en el colectivo

Por experiencia, el comercio organizado sabe que todos esos cambios le afecta enormemente ya que los compradores de la periferia dejarán de acudir al centro, puesto que hacerlo representaría caminar varias cuadras y para su regreso lo harían con bolsas de mandado, además, los minoristas tienen otro punto en contra y que son los centros comerciales que se han creado en varios puntos de la capital, que por cercanía y comodidad invitan a los habitantes a que hagan ahí sus compras.

El promotor de alejar del centro a los habitantes de los suburbios es el gobierno municipal y que incluye una “limpia” de comerciantes semifijos de las calles Juárez, Unión y Francisco Rivero y Gutiérrez, ya que según los conocedores de la estética urbana “afean” el lugar, por lo que serán reacomodados, considerando como una opción el mercado de Villas de Nuestra Señora de la Asunción, entre otros.

Jaime Beltrán, secretario del Ayuntamiento, señaló que “se prevé un ajuste de las líneas de transporte urbano que cruzan por el centro, cuyo tema se analizará con el gobierno del estado para determinar un tránsito mínimo de esas unidades”.

En estas condiciones, ante las dificultades que tendrán para transponerse al centro quienes residen en los alrededores, deben quedarse ahí, por lo que, sin mencionarlo, se crean los ghettos, palabra italiana que significa “un lugar donde es separado y aislado un grupo de personas que forma parte de alguna minoría”, que en este caso es económica y social.

Cada vez que se menciona la restricción para la circulación del transporte urbano por calles céntricas, los comerciantes establecidos se han opuesto, por lo que esta vez habrá que esperar su reacción, y de la misma manera de los vendedores semifijos, que por décadas han trabajado en Juárez, Rivero y Gutiérrez y Unión, y al reubicarlos deberán empezar prácticamente de cero ya que habrá que crear clientela.

Si la autoridad municipal confía en que con sonrisas, palmaditas y promesas de un mañana mejor va a lograr la aprobación de los perjudicados, puede llevarse una decepción, porque tratándose de la supervivencia nadie para en mientes.

A HURTADILLAS

Hay demasiados opinantes en torno a las supuestas “irregularidades” de la cuenta pública del municipio de Aguascalientes, sin que alguno de ellos tenga elementos probatorios de que, ciertamente, hubo una anomalía, sólo que en pueblo grandote basta que alguien suelte un comentario para que otros lo conviertan en realidad.

El diputado Enrique García López denunció que el Órgano Superior de Fiscalización de Aguascalientes se “excedió” en sus facultades, al solicitar a la Contraloría Interna del Ayuntamiento que no llevara a cabo investigaciones sobre unas conjeturales anomalías de la cuenta pública 2018 que habrían dañado el patrimonio municipal.

Con la exigencia que presentó ante la Comisión Permanente, el citado legislador reabrió un viejo debate sobre la costumbre muy arraigada en el Congreso del Estado y de los cabildos, de presentar las cuentas públicas en sesiones abiertas y luego aprobarlas sin mayor trámite, al haber sido “planchadas” en lo “obscurito”. Si hubo o no alguna sustracción eso sólo lo saben sus miembros, dándole tiempo al infractor de reponer el dinero y con ello evitarse una sanción que pudo haber llegado al despido y llevarlo ante un juez

Sólo quedan los comentarios de “radio-pasillo” y lo que cada quiera agregarle, pero sin que alguno tenga forma de comprobar que si hubo un desfalco, por consiguiente todo se reduce al chismorreo clásico en el apeadero legislativo.

Lo único cierto es que al aprobar las cuentas públicas sin debate se cumple al pie de la letra lo dispuesto por Juana Chacota, por lo tanto habrá quienes reclamen un cambio de actitud, o que no tengan miedo de actuar abiertamente, pero como ninguno tiene forma de demostrar que, efectivamente, hubo un abuso, se quedan con la esperanza de que por ahí surja algún fundamento.

Ahora bien, no se debe olvidar que atrás de ese tipo de demandas se esconde el golpeteo político, el soltar “borregos” para minar poco a poco las posibilidades que tiene el o la a quien van dirigidos los dardos, inclusive hay quien actúa como ganso, pero basta con seguir el hilo para saber quien mece la cuna.

Los tiempos se acercan, por lo que cada vez habrá más “noticias explosivas”, de esas que pegan fuertemente, que en ocasiones no se sabe de dónde vienen, de ahí que lo prudente es tomarlas con calma y antes de emitir un comentario considerar qué hay atrás.

SIN TANTA BULLA

Lograr el 11% de aumento directo al salario es una prueba fehaciente de que cuando hay una buena relación obrero-patronal es posible un avance sustancial, lo cual ningún otro grupo laboral ha obtenido en varios años. También es una demostración que el líder de un sindicato tiene que serlo, no parecerlo, y es justamente lo que ha demostrado Roberto Mora Márquez, al obtener una respuesta satisfactoria para 650 choferes del transporte urbano que trabajan para la nueva empresa, por lo que sólo falta otro tanto de los socios de ATUSA y que así la totalidad tenga el mismo beneficio, “que lo que sea para un operador, sea para todos, porque es un mismo trabajo, son mismas horas y una misma situación”, resumió. El siguiente paso es convenir sobre un bono de productividad, que sea una motivación más para mejorar el servicio que aportan, lo que podría quedar finiquitado en el curso de esta semana o la próxima. Sin duda que todos los incentivos que reciban redundará en beneficio propio y de los más de 300 mil usuarios, ya que habrá una mejor atención. Es importante reconocer que la labor que desempeñan es sumamente estresante, ya que no es fácil cumplirla todos los días desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche y conducir entre miles de vehículos, pero si a cambio hay una motivación económica se puede tolerar y hasta mirarla desde otro ángulo.

 

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