CDMX.- El ascenso de Robbie Williams a la fama a los 16 años con Take That estuvo marcado por un éxito arrollador, pero también por malas decisiones y una batalla interna contra el alcohol y las drogas. A los 20 años, comenzó a luchar contra el alcoholismo, una adicción que en los años 90 no era reconocida ni comprendida, como él mismo reveló en una entrevista con El Hormiguero.
«Caí en un alcoholismo desatado, pero en esa época no se hablaba de adicción ni de depresión, simplemente existía», explicó el cantante. Además del alcohol, la cocaína se convirtió en su vía de escape, dándole una falsa sensación de seguridad. «La cocaína te destruye, pero te da una tremenda sensación de falsa seguridad. Miraba solo hacia el éxito, aunque mi vida era un desastre», confesó Williams, quien actualmente promueve su película autobiográfica Better Man.
Robbie también compartió una anécdota curiosa que ocurrió en la casa de Bono, líder de U2, mientras él estaba bajo los efectos de setas alucinógenas. «Miré un cuadro y le dije a Bono que era el más hermoso que había visto. Él me respondió: ‘Robbie, es una ventana’. Y lo era», contó entre risas.
Fue Elton John quien lo ayudó a ingresar a rehabilitación por primera vez. «Cuando desperté, había un médico, un psiquiatra, un terapeuta y Elton con su esposo David. Me dijeron que iba a ir a rehabilitación», relató Williams, quien finalmente encontró el apoyo necesario para superar su adicción.