Como epidemia se soltó el interés por contender por la Presidencia. Con las 74 solicitudes ante el INE (67 hombres, 7 mujeres) de que se tiene conocimiento, más los aspirantes de cada partido y los que se acumulen, se corre el riesgo de confundir a la gente y de favorecer el abstencionismo, comentó el P. Carlos Alvarado Quezada.
Ello, necesariamente obliga a la reflexión, ya que habrá quienes se registren sólo por las prerrogativas y otros por llevar la contra a determinado partido, pero sin duda debe haber los que tienen muy definidos sus objetivos.
En su momento, después del proceso de depuración, se sabrá quiénes realmente se convierten en candidatos, pero ahora la población se siente confundida con tantos solicitantes, la mayoría de ellos desconocidos.
CAMBIOS SOCIALES.

Por otro lado, en relación al Aniversario 442 de la ciudad, consideró que no hay que quedarnos solamente con los eventos artísticos, sino que hay que valorar la transformación social y económica de la urbe; “hay que tener presente la historia, para no cometer los mismos errores, y cuando sea necesario, retomar el camino”.
Asimismo, habló de la filosofía de la vida, de los valores, y dijo que lo que anteriormente se consideraba ético y moral ha cambiado radicalmente en los últimos años.
Al hablar de las obras del sociólogo Zygmunt Bauman, resaltó cinco puntos que retratan a la sociedad moderna.
Se refirió al miedo al compromiso, pues los jóvenes y no tan jóvenes no quienes tomar decisiones que restrinjan su libertad, de ahí que el casarse les resulta complicado, porque saben que es un compromiso de por vida; además, “vivimos en una era de lo desechable, es decir que lo que nos sirve los utilizamos, y lo que no, lo hacemos a un lado, sean personas o cosas”.
Muchos quieren ser ciudadanos del mundo, “no queremos ataduras, ni en el amor ni en nuestra forma de vida, vamos en la búsqueda de nuevas experiencias, pero sin echar raíces en algún lugar”.
También hay aversión al trabajo para toda la vida, “nuestros padres y abuelos entraron a trabajar en una empresa y luego se jubilaron, ahora los jóvenes y las mismas empresas prefieren la rotación.
Asimismo, indicó que debemos saber vivir en un mundo sobresaturado de información, y también debemos prepararnos para enfrentar el difícil reto de preparar a las próximas generaciones.
“Vivimos en la era del consumismo, que no incluye conservar los objetos, sino renovarlos; quienes hace 10 años tenían un iPhone 3G, se sentían dueños del mundo y ahora quieren actualizarse, para sentirse mejor; se da más importancia a lo material, que a lo espiritual”, finalizó.