Desconoce y repudia la Asociación de Mujeres de Aguascalientes las acciones de los colectivos feministas en la entidad. Su vocera, Carolina Castorena, calificó a tales movimientos como violentos, socialistas, totalitarios y con carácter neonazi que sólo atentan contra la misma mujer y atemorizan a la sociedad.

En conferencia de prensa, la representante de dicha asociación integrada por poco más de 100 mujeres, rechazó que sean representadas por las feministas y denunciaron la violencia que reciben por parte de éstas, al afirmar que el feminismo no representa a las mujeres, las deja fuera y sólo lucran con la violencia de las mujeres para sus intereses políticos. “Las manifestaciones feministas son exhibiciones de violencia y son un arma de las izquierdas políticas para hacer creer que son fuertes y que son muchas. Con la pandemia, es una irresponsabilidad hacer estos actos y serán culpables de más contagios de COVID”.

Estableció que ello forma parte de los movimientos de la Internacional Feminista ya que éstos siguen el mismo patrón e ideología en todo el mundo, de ahí que lo que ocurrió en Aguascalientes es lo mismo que pasó en Ciudad de México, Frankfurt y en París, porque todas estas agrupaciones tienen una consigna paralela y un financiamiento igual.

Afirmó que en AMA no coinciden con los pensamientos de las feministas, luego de que éstas quieren hacer creer a la sociedad que ser mujer es ser un género, “para que cualquiera pueda ser y hablar por nosotras, quitarnos nuestra voz. Sólo se es mujer desde la concepción. Las feministas dicen que no naces mujer, que te hacen o te enseñan a serlo, y esto que ellas denuncian, hipócritamente es lo que ellas están haciendo y enseñando a la mujer, la están haciendo que adopte un modelo masculinizado, violento e izquierdista”.

Por lo anterior, exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que asuma su responsabilidad y deje de justificarse en los errores del país, y llamaron a todas las mujeres del estado para que den su voto a aquellos partidos para que respeten la vida desde la concepción, que protejan la familia de padre y madre y que reconozcan su condición, no de género, sino de mujer.