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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras nueve años, la demanda de Roció García Ramírez, reconocido como el primer caso de discriminación laboral por enfermedad en la Ciudad de México y el País, no se ha resuelto.
Mientras, ella continúa su batalla contra la fase terminal del cáncer de mama y una metástasis que ya le ha invadido los huesos y el colón.
En el 2013 Rocío fue despedida por la empresa española Acciona Operación y Mantenimiento cuando por medio de unos análisis médicos que le solicitaron, requisito para una promoción a gerencia, se enteraron que tenía cáncer de mama con metástasis en ganglios y pulmones.
En aquel momento informó a la empresa lo que estaba sucediendo, y en cuestión de poco tiempo fue intervenida médicamente para una serie de operaciones, pues su vida estaba en riesgo.
Pasaron varios meses para que pudiera regresar. Sin embargo, cuando por fin pudo pisar su oficina, vio que estaba vacía y nadie en el lugar le dirigía la palabra. No tenía ninguna herramienta para desempeñarse nuevamente.
Pensó que se trataba de un error y en poco tiempo todo volvería a la normalidad. Sin embargo, esto no fue posible, y a los pocos meses fue llevada a otro despacho con 10 abogados, para informarle que estaba despedida.
«Me corrieron de una forma muy humillante. Y no se me dio ninguna indemnización o se medio mi despido. Me trataron de una manera totalmente discriminatoria, y me fui sin nada, sólo por estar enferma», contó Rocío.
Tras varias denuncias ante autoridades locales y federales, tuvo que esperar cuatro años para que alguien la escuchara. Y fue así como en el 2016 el caso fue atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Un año después, el 31 de mayo del 2017, se dictaminaron una serie de recomendaciones reconociendo el caso de Rocío como el primero por despido injustificado por discriminación laboral por enfermedad.
Esta determinación por parte de la Corte fue un parteaguas para evitar la discriminación laboral, sobre todo para trabajadores que padecen alguna enfermedad crónica.
En junio del 2019, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la CDMX (Copred) estableció la prohibición de actos discriminatorios en espacios de trabajo.
Pese a esto, las cosas no mejoraron para Rocío.
«Siempre me negaron la oportunidad de regresar a mi trabajo, a pesar de que la Corte y la Copred apelaron a mi derecho», relató.
Ella cree que detrás hay corrupción, ya que hace unos meses fue a solicitar su archivo a los juzgados, y descubrió que desapareció.

«Hace meses dejé de tomar medicamentos, porque ya no tenemos dinero para pagarlos. Acciona sólo está esperando a que me muera, porque ya estoy muy mal, y así dejar inconcluso mi caso».

Roció García Ramírez,
Víctima