El abogado fiscalista José Antonio Guerra Caparrós señaló que para el 2021, uno de los puntos controversiales será el uso de herramientas tecnológicas en auditorías y que el personal de la autoridad fiscal podrá tomar fotografías o video en los domicilios fiscales de los contribuyentes, puede coincidir o no en la casa habitación, y de esta manera saber los bienes que poseen en caso de haber créditos fiscales.

Esta medida puede interpretarse como terrorismo fiscal para muchos contribuyentes y por ello en su momento podrán recurrir a las estrategias de solicitar amparos ante las autoridades jurídicas competentes para salvaguardar los bienes y activos existentes en sus domicilios fiscales.

Un aspecto preocupante de esta reforma fiscal es que se permitiría grabar audio y eso podría ser utilizado en contra del contribuyente en el momento en que se le decrete un crédito fiscal.

José Antonio Guerra Caparrós comentó que se reformará el artículo 45 del Código Fiscal de la Federación y la intención es recabar imágenes o material que sirva como constancia de los bienes y activos existentes en los domicilios fiscales de las personas físicas o morales, cuya información quedará protegida bajo la figura del secreto fiscal.

Detalló que el secreto fiscal se encuentra considerado en el artículo 69 del Código Fiscal de la Federación, y esto significa que la información únicamente queda para la autoridad hacendaria y sólo ella puede darlos a conocer en caso de incurrirse o para perseguir algún delito fiscal.

Los diputados añadieron en esa reforma que el fisco otorgue las cámaras fotográficas o de video especial a su personal, no se podrán usar los aparatos personales de los auditores.

“También los legisladores incluyeron que deberá quedar esa información encriptada para que no sea utilizada de modo indebido y el SAT tendrá que generar reglas de carácter general para detallar este apartado”, concluyó el abogado fiscalista Guerra Caparrós.