Érika Hernández
Agencia Reforma

MONCLOVA, Coahuila.- El senador Ricardo Monreal entró a la pasarela de las «corcholatas» de Morena, pero lo hizo lanzando un reclamo para que existan reglas claras, piso parejo y sin exclusiones ni facciones de grupos.
Frente a sus adversarios la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y líderes nacionales del partido advirtió que si bien el partido requiere unidad, está no debe ser ficticia.
«Se requiere abandonar la intolerancia, la exclusión, el dogmatismo y sectarismo. No traicionar al pueblo significa no ser rehén de pequeños grupos, hay que obedecer al pueblo, no a facciones», arremetió en medio de gritos de ¡Presidente! de su porra.
Sin mencionar el 2024, afirmó que es indispensable respetar la ley, fijar reglas claras no solo para la elección de dirigentes de partido, también para elegir a sus gobernantes.
«Reglas claras, en igualdad de circunstancias, piso parejo, reglas equitativas para que la gente sea la que decida, sólo la gente. ¡No a la imposición! ¡No a la decisión de grupos grupos de poder ni de facciones!», machacó frente al rostro serio de adversarios y líderes.
Insistió en que se mantendrá en Morena porque va a luchar «a la buena», porque está comprometido con los ideales del movimiento y del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Señaló que se equivocan quienes piensan que la lucha al interior es entre facciones o fratricida.
«A todos nos necesitan, todos nos necesitamos unos a otros, nadie sobra en esta movimiento. Todos son indispensables», dijo tras agradecer al líder de Morena, Mario Delgado, invitarlo, después de que no fue convocado a Toluca, el 12 de junio.
«Es importante generar condiciones para la unidad. No violemos la ley, hagamos las cosas perfectamente bien, que aquellos que fuimos pisoteados por el gobierno anterior, no propiciemos que se repita. Por eso en materia de democracia, somos rebeldes con causa, ni nos vamos a rajar ni nos vamos a dejar, vamos a trabajar por pro democráticos. ¡Qué viva la unidad!», arengó.
En sus discursos, Mario Delgado y López, le respondieron, afirmando que no se trata de rebeldías ni de intereses personales.