Por FRANCISCO VARGAS M.

El joven novillero Enrique de Ayala, continúa con su preparación y se encuentra metido de lleno en el campo bravo, en días pasados visitó las ganaderías de Claudio Huerta, Garambullo, San Maximiano y La Victoria, donde tentó alrededor de 15 vacas y toreó seis toros a puerta cerrada.
Aunque estuvo algunos meses sin verle la cara al toro por la situación que estamos viviendo de la pandemia, el novillero guanajuatense se le ha visto renovado y muy solvente en su tauromaquia, disfrutando del toreo.
El pasado 15 de agosto Enrique de Ayala estuvo en el Cortijo Los Robledo de esta ciudad capital de Aguascalientes, donde tuvo una destacada actuación al cortar las dos orejas a un buen novillo de la ganadería aquicalidense de San Isidro; posteriormente fue invitado nuevamente el pasado 19 de septiembre, al mismo cortijo, propiedad de nuestro amigo Antonio Robledo, donde refrendó su triunfo al cortar otras dos orejas a un bravo novillo de la dehesa jalisciense de Rosas Viejas.
De Ayala está a la espera que la actividad taurina se normalice y no pierde las esperanzas de pronto volver a enfundarse el traje de luces en una plaza de toros; por lo pronto sigue entrenando de salón y visitando dehesas para estar a siempre a punto y en óptimas condiciones. (pacovargas_@hotmail.com )