La pandemia desenterró los fantasmas de las enfermedades mentales, aunado al estrés entre las familias por el confinamiento, lo que desencadenó un aumento importante en las cifras de depresión, ansiedad, violencia intrafamiliar y hasta suicidios, así lo reconoció el presidente de la Unión Nacional de Organizaciones Sociales para la Prevención del Suicidio, Nefi Jacob Campos Muñoz.
El especialista comentó que la pandemia disparó casos de personas que tienen una predisposición genética a tener una enfermedad mental, aunado al estrés que ha estado generando la pandemia, así como toda la serie de conflictos, luego de que las familias tienen que enfrentarse a estar juntas, lo que va generando roces y tensión, por lo que éstos pueden ser factores desencadenantes.
Asimismo, dijo que han detectado un alza de pacientes con trastorno obsesivo compulsivo precisamente por el miedo fundado y no tan fundado a contagiarse de COVID-19, lo que ha desencadenado los síntomas de obsesión a tener una enfermedad y poder contagiarse. Adicionalmente también han registrado cada vez más casos de hipocondría, en donde las personas se obsesionan en tener una enfermedad, aunque no la tengan así propiamente y eso les genera mucho malestar emocional.
Comentó que lamentablemente el problema del suicidio en Aguascalientes sigue siendo fuerte y las cifras del año pasado no son las más certeras, toda vez que hubo muchos casos que por la contingencia no se connotaron de esta forma, además de que su organización trabaja en la identificación de las personas suicidas, las cuales no necesariamente van a estar deprimidas, sino que pueden tener cambios de estado de ánimo repentinos.