
La salud cardiovascular no puede esperar, y es fundamental fortalecer la investigación y personalizar los tratamientos para todos, afirmó la presidenta del Colegio de Médicos Cirujanos, Issadora Marmolejo Hernández.
Resaltó que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en Aguascalientes, México y el mundo, un hecho alarmante que ha llevado a la medicina moderna a explorar nuevos enfoques y tratamientos.
Destacó que muchas de las investigaciones y tratamientos cardiovasculares han sido históricamente diseñados para hombres, tomando como referencia a un «hombre ideal» de 75 kilogramos. Sin embargo, este modelo no refleja las diferencias biológicas y hormonales de las mujeres, quienes responden de manera distinta a ciertos medicamentos y procedimientos. Esto plantea un problema fundamental: al recibir las mismas dosis que un hombre, las mujeres pueden experimentar una eficacia y seguridad distintas en el tratamiento cardiovascular.
Señaló que las mujeres tienden a relegar su salud a un segundo plano, priorizando obligaciones familiares o laborales, lo que las lleva a buscar atención médica en etapas avanzadas de la enfermedad. Cuando finalmente reciben diagnóstico y tratamiento, suelen presentar problemas más complejos, como isquemia cardíaca y otros daños arteriales avanzados. A esto se suma el deterioro hormonal postmenopáusico, que agrava la situación al reducir la protección cardiovascular natural que ofrecen las hormonas.
Para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en cualquier etapa de la vida, subrayó la importancia de los chequeos médicos preventivos. Recomendó que toda persona, independientemente de si padece alguna comorbilidad, se realice al menos un chequeo anual. En el caso de quienes ya tienen diagnósticos de hipertensión, diabetes o problemas de tiroides, los chequeos deben ser trimestrales o semestrales, según las indicaciones de cada médico tratante.











