Gustavo García Olguin 
Agencia Reforma

CDMX.- Emilio Lozoya durmió ayer en el Hospital Ángeles del Pedregal, tras tener un reconocimiento del juez de control del caso luego de ser extraditado a México.

Durante una semana, el ex director de Pemex permanecerá bajo tratamiento médico lo que le impedirá desahogar la primera audiencia judicial por lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho, según fuentes del Gobierno federal y judiciales.

Lozoya arribó ayer a las 0:46 horas a la Ciudad de México. A su llegada, los fiscales le leyeron sus derechos y le ejecutaron las órdenes de aprehensión por los casos Agronitrogenados y Odebrecht.

Su defensa alegó que presentaba anemia y tenía problemas en el esófago.

En el diagnóstico habrían coincidido sus médicos y los de la Fiscalía General de la República, quienes lo revisaron en el hangar de la institución en el Aeropuerto de la Ciudad de México.

“En razón de lo anterior, el Ministerio Público Federal ordenó su traslado a un hospital, donde permanecerá en calidad de detenido bajo estricta vigilancia policiaca”, informó la FGR.

La hospitalización es parte de la negociación de Lozoya con la Fiscalía con el propósito de acogerse al criterio de oportunidad para tratar de librar los delitos de lavado de dinero que se le imputan a cambio de revelar la trama de corrupción que envolvió a la aprobación de la reforma energética.

Con información de Antonio Baranda, César Martínez e Iris Velázquez.