Por alguna razón al Gobierno Municipal le resulta llamativa la Calzada Arellano o Revolución y la cual es conocida popularmente como “Alameda”, al destinar cada trienio una suma muy importante para su “rescate”, pero hasta la fecha todo ha resultado un engaño, por lo que es lamentable que nuevamente se hable de destinar recursos en un programa que podría tener el mismo fin que los anteriores.

El alcalde Leonardo Montañez anunció que su administración está por iniciar el proyecto “de rescate del Andador Cultural Alameda”, que contempla colocar una obra en homenaje a los Niños Héroes en la calle Heroico Colegio Militar, ubicada al costado poniente de la Clínica 8 del IMSS.

Según el edil, “queremos que Aguascalientes también se distinga por rendir homenaje a los héroes de nuestra patria” y al ser la Alameda “una de las calles y avenidas históricas de Aguascalientes, desde que existió el ferrocarril” se planea hacerlo ahí, aunque en este punto es importante aclarar que no se puede hablar de pasado cuando el transporte ferroviario está presente todos los días.

Cada cierto tiempo aparecen los “rescatadores” y “protectores” de dicho espacio, pero lo único que han hecho es echar la inversión a un hoyo sin fondo. La Calzada tiene una longitud de un kilómetro, que va de las vías férreas a los antiguos baños de Ojocaliente y que casi desde su origen se mantuvo en línea recta, lo que cambió en la administración del gobernador Miguel Ángel Barberena Vega al construirse unas ondulaciones que presuntamente haría más atractivo el lugar.

Más tarde, en el ayuntamiento que encabezó Juan Antonio Martín del Campo, se hizo otro “rescate”, para ello fueron derribados árboles en pleno florecimiento y en su lugar colocaron varias construcciones que, según se dijo entonces, convertiría el sitio en un atractivo para el senderismo urbano y la convivencia familiar. Fue sólo una quimera porque en cuestión de semanas el espacio estaba pintarrajeado, le arrancaron las puertas y ventanas y robaron el cableado de energía eléctrica, pese a la “permanente” vigilancia policíaca y la cual se reducía a dos uniformados que hacían recorridos a pie, pero sólo durante el día, por lo que al obscurecer aquello se convertía en tierra de nadie.

En un último esfuerzo, el mismo alcalde Martín del Campo autorizó la presencia de artesanos locales y foráneos para que vendieran su mercancía, pero la escasa afluencia de compradores acabó con el ensayo y que ahora Montañez pretende retomar bajo los mismos lineamientos. Al igual que su antecesor, considera que “se debe reforzar la seguridad para hacer del lugar un sitio más accesible, en donde los conductores respeten los límites de velocidad”, medidas que supone son más que suficientes para que la Alameda sea una “zona 30”, esto es, donde circulen los vehículos a 30 kilómetros por hora e invite a los ciudadanos a caminar con seguridad.

En la búsqueda de hacer algo distinto, el titular del Ayuntamiento afirmó que la “zona 30” irá de la avenida Manuel Gómez y las vías del ferrocarril hasta la avenida Tecnológico “o hasta segundo anillo”. En vías de mientras ya se retiraron los “trafitambos” que estaban en las ciclovías y se ha rehabilitado la carpeta asfáltica de las calles cercanas

VAGUEDAD

Una competencia sin fin tiene lugar entre las dependencias que apoyan a micro, pequeños y medianos empresarios y las que buscan hasta debajo de las piedras un error que lleve a multarlas e incluso clausurar el negocio.

Son caminos paralelos que sin embargo tienen propósitos totalmente distintos. A través de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec) del gobierno estatal, se lleva a cabo el financiamiento a ese tipo de inversiones, en aras de que crezcan y se consoliden. Sus inversiones están lejos de ser millonarias, pero con algo de capital y todo el esfuerzo posible les permite tener un ingreso e inclusive contratar a otras personas, procedimiento que se conoce como “ganar-ganar”, de ahí la importancia que tiene el apoyo que reciben vía crédito y que pagan en parcialidades accesibles.

El recurso se entrega a través del Sistema de Financiamiento Empresarial (Sifia), mediante créditos baratos y trámites fáciles de cumplir. El programa ha beneficiado a todo tipo de negocios, lo que ha permitido su consolidación y el crecimiento de las fuentes de empleo. Es un apoyo que ha llegado a los once municipios, lo que significa una multiplicación que favorece la vida colectiva, toda vez que este tipo de firmas no son apoyadas por la banca comercial.

Contrario a esos propósitos están las oficinas estatales y municipales, que su único fin es obstruir el avance de los negocios, es el caso de regulación sanitaria del ISSEA y la coordinación general de salud del Municipio de Aguascalientes, que se dedican a acosar a los comerciantes. Basta que encuentren un insecto o un parásito en el lugar para de inmediato levantar el acta por la presencia de “fauna nociva”. El pago de la multa significa varios días de ingreso y si lo clausura la sanción puede ser mortal para el pequeño negocio.

En ambos casos hay un ataque a dos fuegos, puesto que las dos oficinas realizan la misma función  y con argumentos similares: “El propósito es brindar certeza a la población de la seguridad e higiene de los servicios que se brindan”, indica en un comunicado el Departamento de Regulación Sanitaria y Guardia Sanitaria Municipal, misma labor que lleva a cabo el ISSEA a través de su propia jauría sanitaria.

En los dos casos revisan puestos fijos, semifijos, antros, cantinas, cervecerías, instalaciones circenses, baños públicos, venta de comida a pie de banqueta, centros de reunión, zona de tolerancia y mercados y tianguis, entre otros.

La cuestión radica en que, tratándose de aplicar la segadera, no hay contemplaciones, lo que bien harían los superiores de las citadas oficinas en tener presente del daño que causan, ya que en aras de cumplir con las órdenes los empleados no admiten explicaciones, simplemente entregan la infracción y lo que venga después ya no es asunto suyo.

GASTAR LO NECESARIO

Independientemente que analistas e investigadores exhortan a utilizar cada peso en lo indispensable, es algo que debe hacer cada quien en defensa de su propio destino. Se viven momentos económicos difíciles que obligan a ser muy precavidos y tener presente lo registrado en tiempos del presidente Miguel de la Madrid (1982-1988), que inició su administración con una severa crisis económica. Al recibir el mando de José López Portillo había una inflación del 100% y una deuda de 87 mil millones de dólares, lo que se agravó con el terremoto de 1985 que pudo haber alcanzado los 40 mil muertos, cifra imprecisa ya que hasta la fecha no hay un dato fidedigno. En el gobierno de López Obrador el crecimiento puede ser menor al de Miguel de la Madrid (cuando el país creció 0.58% anual promedio), al vaticinarse que crecerá a una tasa anual de 0.14%, lo que echa por tierra el ofrecimiento que hizo el tabasqueño de que sería a un ritmo de 4% anual.

De su predecesor Enrique Peña Nieto se destaca que el país creció a tasa anual 2.23% en promedio, por lo que con AMLO México se encuentra entre los países más alejados de la recuperación del Producto Interno Bruto (PIB). Esto significaría la peor contracción para un presidente de la República, desde la crisis de 1983 (en tiempos de Miguel de la Madrid), cuando la economía mexicana pasó de un modelo de libre mercado a uno de control de Estado. De los primeros cuatro años de gobierno, el mejor período ha sido el que encabezó Carlos Salinas de Gortari con 4.2% de crecimiento anual y el peor el de López Obrador con 0.2%, de acuerdo con datos y proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). La recuperación económica que registre México este año estará supeditada al impulso que obtenga la economía de Estados Unidos, al ser su principal socio comercial.