Ante la advertencia de posibles apagones que serían calendarizados durante el verano, derivados de la alta demanda de energía eléctrica en esa temporada y la reducción de su producción, sería momento de que las autoridades reconocieran la necesidad de autorizar a la iniciativa privada su participación para la generación de energías limpias, en lo que se había avanzado y para lo cual, se han inhibido los permisos que se requieren.
Esto lo manifestó el integrante de la Comisión Nacional de Energía de la Coparmex, Rubén Camarillo Ortega, quien comentó que la autoridad federal se ha ocupado más en pretender favorecer a la Comisión Federal de Energía y a Pemex, que cada día les cuesta más su sobrevivencia, cuando a la ciudadanía no le importa quién aporte la luz, sino que ésta sea la necesaria, con mayor calidad y a mejor costo, pero “eso no va a suceder, si ponemos como centro de la reforma energética a Pemex y a la CFE”.
Por ahora solamente se tiene la versión de posibles nuevos apagones en próximos días, aunque no hay algo preciso, no obstante, es claro que sigue latente el riesgo de que el sistema eléctrico siga operando con deficiencias en tanto la demanda de luz sigue creciendo, mientras que la reserva se mantiene al límite, apenas arriba de los cinco puntos porcentuales, en tanto la demanda oscila en los 45 mil megawatts, con el riesgo de que aumente cuando suben las temperaturas.
Pero no conforme con la poca generación de energía eléctrica para satisfacer la demanda que tienen los habitantes del país, México enfrenta el riesgo de tampoco cumplir el compromiso firmado en 2014 y refrendado hace tres años, ante organismos internacionales, para generar energías limpias a fin de reducir las emisiones de carbono, y es que aquí, se insiste en producir luz con base en la quema de combustibles fósiles.
“Al paso que vamos, no vamos a cumplir con el compromiso fijado para el 2024, y otra vez México estará en la mira internacional, vamos a ser criticados por haber hecho un compromiso y no hacer esa transición energética para sustituir las emisiones producidas por la generación de energía eléctrica a través de la quema de combustibles fósiles y pasar a la energía solar o eólica”, insistió Camarillo Ortega.
Ante esta situación, observó que se tiene enfrente, una discusión que merece un análisis técnico y no tanto político, y optar por el beneficio del ciudadano, de la industria y del ecosistema nacional, antes que beneficiar a las paraestatales.