Andrea Ahedo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México reconoció que Miguel N. es investigado como un posible feminicida serial y que estaría relacionado con varias desapariciones.
Durante un cateo en el departamento del presunto criminal, en la Colonia La Cruz, Alcaldía Iztacalco, fueron hallados restos óseos, identificaciones de mujeres, celulares, una memoria y discos.
En un mensaje a medios, el encargado de despacho de la Fiscalía, Ulises Lara, detalló que también fueron encontradas manchas de sangre, un serrucho y libretas en las que Miguel N. supuestamente relató los crímenes que cometió contra las víctimas.
«Los indicios localizados nos señalan claramente la existencia de un posible feminicida serial, quien estaría relacionado con la desaparición de varias mujeres reportadas ante la Fiscalía de Investigación y Búsqueda de Personas, la FIPEDE», señaló.
Actualmente, se llevan a cabo las diligencias por parte del personal forense para identificar los restos.
Según fuentes ministeriales, Miguel N. podría estar relacionado con hasta siete desapariciones. Dos de las mujeres reportadas como desaparecidas mantuvieron una relación de pareja o de amistad con Miguel, biólogo de 39 años.
Una de ellas podría ser Frida Sofía, originaria de Morelos, que en 2015 dejó de tener contacto con sus familiares.
A través de redes sociales, sus parientes pidieron ayuda para localizarla.
La otra víctima podría ser una joven identificada como Viviana Elizabeth.
El imputado fue vinculado a proceso ayer por los delitos de feminicidio y feminicidio en grado de tentativa.
Ambos por el asesinato de María José, de 17 años, y las lesiones a Casandra, la madre de la menor.
Arturo González, representante legal de las víctimas, consideró que Miguel no negó los crímenes.
«De cierta manera está aceptando su responsabilidad, (está) muy tranquilo el imputado sin ningún tipo de presión. Está consciente de todo lo que está aconteciendo», dijo el abogado.
Al presunto agresor se le asignó un defensor de oficio que pidió seis meses para la investigación complementaria.
Durante este tiempo, el imputado permanecerá en el Reclusorio Oriente, ya que se le impuso la prisión preventiva.
Al finalizar la audiencia, cuya duración fue de tres horas, Ernesto, el padre de la menor de edad, agradeció la cobertura y pidió respeto a la privacidad.
Casandra, la madre de la víctima, se recupera en el hospital.