Miguel Vázquez Sánchez, presidente de la Asociación Guardabosques de los Cobos, reveló un caso preocupante de mal manejo de residuos que afectó al emblemático Bosque de Cobos, involucrando desechos procedentes de una remodelación y ampliación en uno de los edificios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El activista reportó que el hallazgo inicial se efectuó el pasado 23 de febrero en el camino conocido como Malacate-Cobos, al norte del Bosque de Cobos, donde se descubrió un depósito voluminoso de materiales presumiblemente provenientes de la remodelación de oficinas. Más tarde, se identificaron residuos similares en la comunidad de El Malacate.
Ante este hallazgo, Vázquez Sánchez mencionó que la Asociación de Guardabosques de los Cobos implementó un protocolo de investigación para determinar el origen de los residuos, encontrando señalizaciones exclusivas del INEGI, lo cual confirmó que los desechos emanaron de una obra del instituto.
Resaltó la necesidad de establecer un plan de gestión de residuos adecuado para proyectos de remodelación o construcción, que incluya actividades y responsabilidades definidas para asegurar una gestión responsable de los desechos. Además, destacó que no todos los residuos deben ser destinados a rellenos sanitarios, pues algunos pueden ser reciclados o reutilizados, disminuyendo así el impacto ambiental.
Enfatizó la importancia de regular a las empresas responsables del manejo de residuos. La contratación de transportistas independientes sin un control estricto puede resultar en prácticas inadecuadas, como el abandono de desechos en áreas naturales.
Tras la investigación, Vázquez Sánchez indicó que el caso fue remitido a la PROESPA y se obtuvo la cooperación del INEGI para la remoción de los residuos del Bosque de Cobos. Para ello, se empleó un camión de 14 metros cúbicos y maquinaria especializada para limpiar los dos sitios afectados, incluyendo un arroyo tributario del Malacate y la parte norte de Cobos.