El municipio de Calvillo se ha caracterizado por ser tierra en la que sus productores agrícolas han buscado con más ahínco la reconversión productiva y, en gran medida, el tipo de clima que le caracteriza, les ha permitido probar, principalmente, con frutas de clima tropical, lo que ha generado ganancias a los agricultores, quienes, en su mayoría, han optado por combinar la guayaba con otros cultivos, manifestó Pedro Martínez Serna, presidente de la Asociación de Productores de Cítricos de Aguascalientes.
Resaltó que el año pasado fue por demás complicado para toda la población y los distintos sectores productivos, pero se dejó de manifiesto que el campo no puede dejar de producir porque, finalmente, es el que da la alimentación a la gente, de ahí que, en lugar de desalentarse, trabajaron con más fuerza.
Si bien se mantuvo el nivel de producción, poco se pudo avanzar en el crecimiento de la reconversión productiva; muestra de ello es que, de un año para otro, al menos en lo que respecta al limón, se han conservado los 124 productores que se han incluido en este programa, siendo que, de 2020 a la fecha, no ha habido alguien más que se sume.
Se debe reconocer que tampoco ha habido productor alguno que haya decidido dejar de lado este cultivo, aunque, en la actualidad, todavía se trata de la primera etapa productiva de los limoneros, pero de éste se debe reconocer, dijo, que se trata de un cultivo por demás noble, no sólo por su resistencia, sino porque, durante todo el año, se le pueden realizar cortes.
El hecho es que el año pasado se alcanzó una cosecha aproximada a las 640 toneladas, lo cual es favorable si se toma en cuenta que es sólo la primera etapa productiva de la planta, por lo que, de continuar así, y con los cuidados que ameritan estos árboles, se podrá lograr un mayor volumen en un futuro no muy lejano.
Martínez Serna resaltó que hay entusiasmo, por parte de los fruticultores, pues se ha demostrado que, si bien la guayaba ha logrado conservar su precio y calidad, tener cultivos alternativos, y que no sean sólo de una temporada, permite no sólo ser el complemento productivo para abastecer al mercado, sino que también facilitan la conservación y productividad de la tierra.
En el caso particular del limón, su cosecha principal se da entre mayo y octubre, aunque el resto de los meses también se pueden hacer cortes de este cítrico, cuidando la productividad de la planta.