Encierra un alto costo regalar calificaciones

Sergio Cuevas Ávila

El asesor del IEA en Educación Superior, Guillermo Hernández Duque, advirtió que la aprobación a ultranza de estudiantes de todos los niveles educativos es preocupante y de graves consecuencias en lo social y académico, así como de un alto costo para las empresas de Aguascalientes. Agregó que por tal motivo, se trabaja para corregir esta situación y para que no vaya en detrimento de la calidad de la educación y en la formación de profesionistas.
Hernández Duque señaló que la aprobación laxa inquieta a las empresas por el bajo perfil con el que puedan egresar los estudiantes, al no poder responder a las necesidades del mercado local, nacional e internacional. Afirmó que si bien se busca que todos los niños y jóvenes estudiantes pasen con éxito sus materias, también es importante que esta intención no se radicalice en detrimento de la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades y la formación humana y de valores.
El especialista en educación apuntó que la “aprobación a ultranza” manda un mensaje incorrecto a la sociedad de que no importa si los estudiantes no se preparan, porque de todos modos acreditarán sus materias, lo cual es preocupante. Advirtió que ello podría derivar en que las personas no cuenten con las adecuadas competencias técnicas, profesionales y de valores.
Ante este escenario, dijo que se propone trabajar de la mano con los sectores empresariales locales, nacionales e internacionales para que les compartan los perfiles requeridos y las competencias, en una especie de cruzada social, donde se trabaje “por la no reprobación real”. Guillermo Hernández enfatizó que esto debe ser tomado en serio por padres de familia, maestros, directivos y organizaciones involucradas. “Hay que ayudar a los estudiantes a que sí pasen, pero desde los requerimientos de las empresas, porque de lo contrario nos vamos a rezagar (…) en varios rubros”, agregó.

“Hoy en día, cuando alguien necesita un técnico, un abogado o un ingeniero, ¿qué se pide? que la gente sepa hacer las cosas bien y que sea gente confiable (…) Lo mismo se pide de un mecánico o de un carpintero; que hagan bien su trabajo y que se pueda confiar en ellos…”
Guillermo Hernández Duque