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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- En medio de las disputas por territorio que sostienen los cárteles de la droga han quedado las policías municipales, el eslabón más débil en la cadena de seguridad.
Actualmente la Región Sureste de Jalisco es escenario de la pugna entre miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y los Pájaros Sierra, la cual ha dejado bloqueos, enfrentamientos y homicidios en los últimos meses.
Los Municipios que forman parte de la región como Mazamitla, Manzanilla de la Paz, Quitupan, Valle de Juárez, Concepción de Buenos Aires y Tamazula, no transparentan la cantidad de policías con los que cuentan.
No obstante, de acuerdo con reportes oficiales de 2019, era Tamazula el que tenía la mayor plantilla de seguridad, con apenas 49 integrantes.
Las carencias también se notan en los recursos, por ejemplo, en su plan municipal de desarrollo y gobernanza 2018-2021, Manzanilla de la Paz reportó que contaba con dos vehículos para la Policía.
En un documento similar, Valle de Juárez reconoció que uno de sus problemas era la constante rotación de personal, mientras que Concepción de Buenos Aires admitió el bajo profesionalismo de sus gendarmes, que hasta 2019 eran 11.
En contraste, los grupos delictivos presumen armamento de alto poder, vehículos e integrantes por decenas, como en el video del CJNG difundido en marzo, en el que advertía sobre la pelea con los Pájaros Sierra.
De acuerdo con Rogelio Barba, profesor investigador de la UdeG, las Comisarías locales están en desventaja y la Guardia Nacional no ha sido una solución.
«Los municipios se ven rebasados de manera cuantitativa y cualitativa frente a las organizaciones criminales porque ellos tienen un modus operandi que, cuando van a hacer alguna actividad ejecución, o amedrentar a algún Municipio, van preparados con camionetas blindadas con personal para imponer el miedo», expuso.
«Esa falta de fuerza policial tiene que ver con un presupuesto que no es coherente con las necesidades, en el sur de Jalisco, donde están pasando por estos acontecimientos, hay comisarías de 40 policías, de esos 40 policías, 5 están con el Presidente municipal y al final ves menos de la cuarta parte haciendo seguridad ciudadana».
La violencia en la Región Sureste se recrudeció desde el 27 de febrero, tras una masacre registrada en San José de Gracia, Michoacán.
Desde entonces, el Gobierno de Jalisco ha señalado en diferentes momentos que reforzará la vigilancia en la zona y ha llamado a la calma.

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