Este Miércoles de Ceniza, con el que inicia la Cuaresma, la vivencia fue distinta, los templos se vieron medio vacíos, aunque muchos no dejaron de lado la tradición y devoción de acudir personalmente a recibir la Ceniza; otros más siguieron el rito a través de redes sociales, luego de haberla recibido previamente en una pequeña bolsa para imponerla entre la familia.

Esta labor de repartir ceniza en bolsitas o diminutos recipientes, se hizo por parte de varios templos desde el lunes pasado, lo mismo que en escuelas particulares religiosas, que invitaron a los padres de familia a recogerla oportunamente para que en el marco de la celebración de una misa matutina a través de redes sociales fuera impuesta en el hogar.

Ayer se extrañó también la circular especial con motivo del inicio de la Cuaresma que todavía el año pasado emitió el extinto Obispo José María de la Torre Martín, no obstante, desde la vocería de la Diócesis no se dejó pasar la fecha de importancia para la población católica.

La Cuaresma es el tiempo de conversión, pero ante todo es tiempo de gracia; es una inmersión en el eterno designio de Dios. “La Cuaresma es tiempo bautismal: toda la Iglesia vuelve a zambullirse en Cristo”, además de ser tiempo de renovar el compromiso de vivir según el Evangelio.

Hubo sacerdotes que hicieron referencia a las palabras del Papa Francisco, que ayer recordó que “la Cuaresma es un viaje de regreso a Dios”, por lo que se hizo la invitación para que la gente se deje reconciliar por Dios para aprender de la Cruz de Jesús.

La Cuaresma es también “un éxodo de la esclavitud a la libertad”, porque “son 40 días que recuerdan los 40 años, en los que el pueblo de Dios viajó en el desierto para regresar a su tierra de origen”.