Ante el cierre de presas y la falta de pozos, la producción de guayaba en 2 mil 500 hectáreas está detenida, explicó Miguel Martínez Rubio, presidente del Sistema Producto Guayaba del Estado.
El representante del sector destacó la dificultad que enfrentan los agricultores, ya que un porcentaje significativo de ellos depende de los pozos profundos, los cuales están proporcionando menos agua de lo habitual. Esta situación afecta especialmente al 40-50% de la producción que depende de las presas para su riego.
Las pérdidas económicas son altas, con aproximadamente 400 jornales por hectárea, lo que suma más de 2 mil 300 hectáreas afectadas. Considerando el costo actual de un jornal, que ronda los 350 pesos, se estima una pérdida significativa en la generación de jornales.
En cuanto al volumen de producción perdido, Martínez Rubio estimó que alrededor de 40 mil toneladas de fruta se verán afectadas por esta situación, lo que representa una grave pérdida para los productores de guayaba en la región.
También señaló la necesidad de apoyo por parte de las autoridades, destacando la importancia de mejorar la infraestructura y los sistemas de riego para hacer frente a esta crisis.
Refirió que, aunque se han tenido reuniones con legisladores para abordar este tema, hasta el momento no se han visto avances en la solución de esta problemática que afecta a la economía local y a los agricultores del municipio de Calvillo.