Claudia Guerrero
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador descartó que México pueda entrar en recesión en 2023, como lo pronosticó Moody’s.

En conferencia, el Mandatario presumió la estabilidad que mantienen las variantes macroeconómicas en el País, a pesar de la pandemia y de los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania.

«Para nosotros, lo más importante es la justicia, buscar que le vaya bien al de arriba, pero que también le vaya bien al de abajo y darle preferencia a los más necesitados. El crecimiento con bienestar e lo que buscamos. Hasta en circunstancias difíciles vamos a salir», dijo.

– ¿No va a haber recesión en 2023?

«Pues en México no. No vamos a tener problemas. Ya enfrentamos lo más difícil, lo más doloroso, que fue la pandemia, vamos a ver que no se pierda el poder adquisitivo en las familias», respondió.

El pasado 25 de julio, Moody’s Analytics advirtió que México no podría evitar una contracción económica, ante la creciente una recesión en Estados Unidos.

De acuerdo con la calificadora, se espera que el País enfrente una prolongada inflación y una recesión con duración de 3 trimestres, que iniciará en el segundo trimestre de 2023 y concluiría a fines de ese año.

Refirió que la economía mexicana enfrenta una combinación de eventos desfavorables: persistencia de choques de oferta en la economía global, altos precios de las materias primas, y debilitamiento de la demanda interna ante la necesidad de una mayor restricción monetaria para abatir la alta inflación.

En respuesta, López Obrador consideró que las calificadoras realizan mediciones vinculadas al modelo neoliberal, que ha demostrado su fracaso en los hechos.

«Son modelos de medición que van de la mano con la política neoliberal, pero que están en franca decadencia. El modelo neoliberal está en crisis, en el mundo. Basta ver cómo estamos a nivel mundial, si afectó la pandemia, pero se cayó la economía como no había sucedido en 70 años», aseveró.

«Ahora, con la guerra en Ucrania, lo mismo, una inflación galopante en todo el mundo. Entonces, sí es una crisis de la política económica, pero no quieren revisarla, se aferran a lo mismo».