En la guerra contra el Coronavirus, quienes están en la primera línea, cumpliendo con su deber de salvar vidas son los brigadistas que toman las pruebas para descartar o detectar el COVID-19, el personal médico, de enfermería, terapistas respiratorios, técnicos radiólogos, camilleros, personal de higiene y limpieza, y todos los que se han integrado como un batallón al que ahora se le reconoce su función.

El técnico en Terapia Respiratoria, José Antonio Gutiérrez de la Trinidad recuerda que apenas en diciembre pasado, de vacaciones en Estados Unidos, veía cómo en China se hacía frente a este nuevo virus letal para personas con comorbilidad o descuido en su salud, “nunca me imaginé que pronto estaría en mi país, en la misma batalla”.

Refiere que en Aguascalientes sólo hubo dos generaciones de Terapistas en Respiración, la carrera no continuó “porque no se necesitaba” y ahora se hace un reconocimiento a su importancia, es así que al menos para el HGZ 2 del IMSS, primer hospital federal elegido para ser Centro COVID-19, se hizo la contratación de más personal con esta especialidad.

Y es que, comenta Gutiérrez de la Trinidad, un médico o enfermera con la capacitación que se brindó o que hayan tomado con anterioridad, pueden echar a andar los respiradores, sin embargo, cuando “algo falla” sí es necesario tener a un lado al especialista en terapia respiratoria, “hemos conformado un gran equipo y estamos todos bien preparados para hacer frente a esta lucha”.

Fue uno de los primeros voluntarios que alzaron la mano cuando se anunció que la HGZ 2 del IMSS sería Centro COVID-19, “recibimos a los primeros pacientes, (…) se sabe de antemano que ante una pandemia de esta magnitud el riesgo de contagio es latente” dijo. “Claro que tuvimos miedo todos, el que diga que no, está mintiendo, cuando se sabe de una pandemia de este tipo obvio que nos lleva a la reflexión, a pensar en la familia, pero también en nuestro compromiso de aplicar nuestros conocimientos para salvar vidas”.

Recuerda cuando llegó la primera paciente con coronavirus que sería internada, una mujer joven que se contagió en Querétaro, tenia complicación respiratoria, se le atendió como correspondía y después de varios días salió adelante y fue dada de alta, “el sentimiento es de emoción, gratificación, fe porque creemos en Dios y sabemos que estamos debidamente preparados como en los grandes países”.