A lo largo de la presente temporada de calor, el Centro Comercial Agropecuario se ha enfrentado cada día al reto inmenso de evitar que se echen a perder cientos de kilos de frutas y verduras no refrigeradas, cuyo clima acelera su proceso de maduración, reconoció el secretario general del Consejo de Administración de este mercado, Francisco Javier Martínez Ortiz.

Aseveró que los establecimientos de frutas y verduras han tenido que acelerar sus procesos de comercialización para sacarla prácticamente de un día para otro, mercancía que llega debe colocarse rápidamente en los diversos puntos de venta para que lleguen en buenas condiciones a los consumidores.

“También se ha procedido a hacer adecuaciones a los pedidos de los alimentos que llegan al estado, para evitar un sobreinventario, sin demeritar la calidad y buenos precios que la población exige de este mercado de abastos”, indicó.

Hasta ahora, dijo que no ha sido necesario tirar estos alimentos o donarlos a diversas instituciones, pero el riesgo de descomposición de las frutas y verduras es latente y no se terminará hasta que se regularicen las lluvias y refresque el medio ambiente de la entidad.

En entrevista con El Heraldo, el directivo del Centro Comercial Agropecuario mencionó que algunos comerciantes han reportado bajas ventas en las últimas semanas, es decir, menos de una docena han protestado porque no les compran igual sus elotes, cebollas y de diversos giros, lo que pone de manifiesto que no es una situación generalizada en este sector.

En lo global, consideró que las ventas de bienes y servicios se han reportado como estables, no han crecido con respecto a igual periodo del año anterior.

Agregó que se aproxima una nueva temporada de alimentos nuevos, en proceso de cosecha como las hortalizas, entre ellas se encuentran los elotes y calabacitas, cuyos precios de venta se definirán en las siguientes semanas, donde una realidad innegable es que no ha habido lluvias en lo que va del año.

Francisco Javier Martínez Ortiz precisó que los alimentos calificados como finos son sometidos a procesos de refrigeración para alargar su vida en perfectas condiciones para el consumo humano.

Informó que el 95% de los condóminos de este mercado de abastos movilizan alimentos perecederos, razón por la cual han colocado refrigeradores al interior de sus bodegas.

Los 532 comerciantes de los tianguis han tenido que acelerar sus procesos de colocación de sus alimentos para no perderles económicamente o proceder a su desecho por entrar en un proceso de descomposición, concluyó.