Las inundaciones pueden causar daños severos y costosos en los vehículos, por lo que es fundamental que los automovilistas tomen precauciones para evitar problemas, afirmó Fortino Armas Barrón, un experimentado mecánico que compartió su conocimiento y recomendaciones.
Comentó que hay dos escenarios principales que pueden ocurrir cuando un vehículo se enfrenta a una inundación. El primero es cuando el conductor se encuentra manejando y se topa con una zona donde el nivel del agua cubre aproximadamente la mitad del vehículo. En esta situación, lo más prudente es retroceder, pero de no ser posible, se debe apagar el motor de inmediato.
En el segundo escenario, dijo que, si el vehículo está estacionado y se inunda, no se debe intentar arrancar el motor, ya que se corre el riesgo de que el agua entre en el motor. En ambos casos, lo más recomendable es sacar el vehículo con ayuda de una grúa y llevarlo a un mecánico para una revisión exhaustiva antes de intentar encenderlo.
Explicó que el agua dentro del motor puede causar daños severos. «Los pistones están diseñados para comprimir aire y así realizar la combustión. Si en lugar de aire, se succiona agua, el motor no puede comprimirla, lo que puede doblar las bielas y los metales, e incluso romper los pistones. En casos extremos, pueden perforar el motor, provocando daños catastróficos”.
Indicó que el costo de reparar un motor dañado por el agua puede ser elevado, dependiendo de la marca y el modelo, oscila entre 18 mil y 20 mil pesos. Sin embargo, si el daño es mayor y se necesita reemplazar el motor, los costos pueden ascender a 50 mil o 60 mil pesos.
Afirmó que en esta temporada incrementa la atención de los mecánicos hacia ese tipo de fallas, por lo que recomendó a los automovilistas no intentar cruzar calles donde el nivel del agua cubra las banquetas.