Érika Hernández
Agencia Reforma

TOLUCA, Edomex.-Parecía como si el Secretario de Gobernación, Adán Augusto López, hubiera tomado las riendas de la contienda interna de Morena rumbo a 2024.
El arranque de la ruta de reorganización del partido con miras a la elección presidencial tuvo su sello.
Previo al acto masivo «Unidad y movilización para que siga la transformación», convocado por la dirigencia nacional morenista, el funcionario federal, quien está en la lista de los presidenciables, llamó a un encuentro privado a los dos aspirantes punteros a la Presidencia, Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum, a los gobernadores en funciones y electos, a los líderes del partido y a algunos secretarios.
«Tenemos que estar llamando todos a la unidad y estar convencidos de que la unidad es lo que ha hecho triunfar a este movimiento y que así debe continuar», dijo antes de entrar a la reunión.
En un salón para 30 personas, el líder de Morena, Mario Delegado, resumió los logros del domingo pasado, cuando ganaron cuatro de las seis gubernaturas; detalló las tareas de organización y, rumbo a 2024, prometió piso parejo desde la dirigencia nacional, e informó que se realizarán dos encuestas para elegir al candidato presidencial, como ha insistido el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
En la definitiva, aclaró, estarán los tres los mejor posicionados. Los invitados comenzaron a sonreir, pues ahí estaban esos tres posibles.
En la reunión, el ex Gobernador tabasqueño dio un mensaje, en el que –cuentan algunos de los asistentes– afirmó que desde el Gobierno habrá piso parejo, y él «no estará al amparo de la amistad que tiene con el Presidente López Obrador».
López se portaba como el anfitrión. Salía del salón a recibir a algunas secretarias y gobernadores, pedía acomodarse para la foto en las escalinatas del hotel toluqueño. Aunque pedía a los asistentes y morenistas observadores llamar a Ebrard, éste no apareció porque, dijeron, se había ido al baño.
–¿Cuál fue su mensaje?, se le preguntó al salir del encuentro.
«A trabajar unidos en torno al Presidente y en torno al movimiento», respondió.
–¿No pelearán por la candidatura?
«Nunca las ha habido», insiste, tras evadir la pregunta de por qué no asistió el senador y aspirante a la Presidencia, Ricardo Monreal.
Al llegar al encuentro, Ebrard afirmó que pediría equidad. «Tiene que haber piso parejo, vamos a ver qué dicen ahora».
«El mensaje que nos llevamos es: unidad aun en la inconformidad, tenemos que superar la inconformidad que hay sobre lo que no gusta (de cómo se realizan los procesos internos). El piso parejo será a través de encuestas creíbles», opinó tras el encuentro el Gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro.
A la reunión llegaron nueve gobernadores en funciones –Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Michoacán, Nayarit, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, y Tlaxcala–, y tres de los cuatro electos –Quintana Roo, Oaxaca y Tamaulipas–. Así como Nora Ruvalcaba y Marina Vitela, quienes perdieron en Aguascalientes y Durango.
Todos ellos recibieron la instrucción de fortalecer al partido en sus entidades rumbo a 2024.
Como en aquellos tiempos priistas, contrario a lo que pregona el Presidente de la República, la mayoría llegó en Suburban u otras camionetas último modelo y con escoltas o ayudantes.

Guerra de porras
El primer cartel al entrar a la región del Valle de Toluca estaba dedicado al Secretario de Gobernación: «Bienvenido al Estado de México», se leía en la pancarta colocada sobre un espectacular, con la imagen del tabasqueño.
Rumbo a la explanada del Teatro Morelos, grupos de morenistas se encargaron de visibilizar su apoyo a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, en diversas bardas: «Claudia te AMLO. Estado de México tu casa».
De entre las miles de playeras y mantas que portaban los también miles de acarreados que se desplegaron en el primer cuadro de la capital mexiquense, sobresalían las dedicadas al titular de Gobernación. Además de la publicidad ambulante que circulaba por las calles.
«Yo voy con Adán», se leía en las playeras blancas que portaban los tabasqueños.
«Nos mandaron autobuses desde Tabasco para acá, para apoyar», señaló Apolonio Hernández, quien viajó 15 horas para gritar a su líder cuando tomara el micrófono.
Sin embargo, al preguntarle quién puso los autobuses, su compañero Polo Bautista interviene para decir que los propios simpatizantes pagaron, y que llegaron cerca de mil tabasqueños.
En otras playeras se leía «Claudia va» y algunos portaban mantas con la leyenda «Transformemos juntos nuestro Edomex junto a Marcelo Ebrard».
Ya con micrófono en mano, frente a miles de simpatizantes, los tres aspirantes presidenciales resaltaron los lazos que tienen con el Presidente de la República, elogiaron su trabajo y llamaron a la unidad.
En comparación con las recientes campañas a Gobernador, los aspirantes aquí no sintieron la euforia de los gritos de «¡Presidenta!» o «¡Presidente!». Sólo un pequeño grupo a favor del Canciller le gritó así cuando arrancó su discurso.

Pacto de unidad
Al evento «Unidad y movilización para que siga la transformación», convocado por la dirigencia morenista, llegaron más de 5 mil personas, quienes fueron trasladadas por alcaldes, diputados y líderes municipales de diversos municipios. Muchos de ellos mostraban en playeras y mantas sus nombres, otros optaron por mostrar su apoyo a los aspirantes a la gubernatura mexiquense.
Tras varios años de división interna, y el fracaso de renovar sus máximos órganos de dirección por la pandemia de Covid-19, el presidente del partido advirtió la necesidad de reorganizarse, por lo que anunció que entre julio y agosto tendrán asambleas distritales para realizar su congreso nacional en septiembre y cambiar a sus consejos y comités estatales.
No mencionó la renovación de la dirigencia nacional, pero anunció que se propondrá la actualización de sus documentos básicos para que estén acordes con su nueva realidad política; sin embargo, aclaró, el método para elegir a los candidatos por encuestas no se modifica.
Mientras trabajan en lo interno, agregó, la militancia también debe salir a las calles para promover la reforma electoral del Presidente.
«Hacemos un pacto hoy aquí en Toluca, un pacto de unidad que no podrá romperse, un pacto inquebrantable», arengó Delgado, mientras pedía a la multitud tomarse de las manos y levantarlas para gritar juntos «¡Unidad!».
«¿Se siente la fuerza? ¿Estamos listos?».
«Sí», le respondía la explanada al unísono.

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