Benito Jiménez
Agencia Reforma

LERDO, Durango.-Al ser cuestionado sobre la viabilidad financiera del proyecto para abastecer de agua a La Laguna, con mantos sobreexplotados y contaminados, el Presidente Andrés Manuel López Obrador refrendó ayer que en su gobierno ya no hay corrupción arriba.
«No lo permito», afirmó ante activistas y periodistas tras analizar el plan Agua Saludable para La Laguna, que busca resolver la problemática de salud de la población que por décadas ha consumido agua con arsénico, y llevar agua del río Nazas.
Escuchó reclamos de que el el diseño se hizo sin escuchar a todos los interlocutores y sin que exista un plan integral para evitar la sobre explotación de mantos por parte de las grandes empresas.
«Hay diferencias y obstáculos, pero podemos resolverlo», ofreció el Mandatario.
«Necesitamos ver al López Obrador del 88», le plantearon. «¿Tanta nobleza donde quedó?».
«¿Sabes una cosa? Me he vuelto todavía más humano y más fraterno, y más cariñoso», contestó.
«Era usted extraordinario», le insistieron.
«Soy», reviró, entre risas.
«No he cambiado, soy el mismo Andrés Manuel de siempre, lo qué pasa es que tengo escuchar a todos, represento a todos los mexicanos, y lo mejor es la conciliación de acuerdo de La Laguna».
«Sabes qué, en el 88 era yo muy fresa», replanteó.
Antes, siguió, el gobierno estaba al servicio de un grupo y, ahora, su administración no tolera la corrupción desde arriba.
En su visita, al Presidente le obsequiaron un jersey de los Generales de Durango y, de paso, pronosticó que la serie mundial será entre Astros de Houston y Dodgers de Los Ángeles.
«Y va a ganar Dodgers».

La última consulta
López Obrador celebró que los interlocutores que participaron en el proyecto hídrico de La Laguna serán quienes supervisen los avances de la obra.
«Se portó muy bien la gente de La Laguna, todo el pueblo de La Laguna, es un ejemplo; los dirigentes sociales, los ambientalistas, nunca va a faltar presupuesto federal, para diciembre de 2023 estará listo», prometió.
El Presidente sonrió cuando el Gobernador de Durango, el panista José Rosas Aispuro, improvisó una consulta final entre los presentes.
«¿Están de acuerdo con este proyecto?», preguntó.
Uno que otro levantó la mano, entre risas.
«Una muy buena reunión, está como para decir gracias, les felicito, manos a la obra y ahí nos vemos», bromeó el Gobernador.
En entrevista, López Obrador detalló que el proyecto incluye la revisión de pozos y la recarga de los acuíferos.
«Que no haya sobre explotación, que se recuperen los acuíferos, en tanto saneamos el agua del Río Nazas. No se va a permitir la corrupción, nada de que yo soy influyente y tengo buenas agarraderas. Que voy a tener más agua, más pozos o voy a dar un soborno o voy a dar moches», advirtió.
En agosto pasado, tras la presentación de amparos contra la obra, López Obrador criticó al Poder Judicial y pidió una consulta para decidir si se continuaba o no con el proyecto de agua.
El Mandatario puso entonces como plazo hasta el 3 de octubre para decidir.
Luego de diversas reuniones, se acordó el retiro del amparo por parte de una organización ambientalista que frenaba el arranque de la obra.
El pasado 3 de octubre, PRODENAZAS solicitó el desistimiento, y el jueves 7 de octubre se ratificó el desistimiento del recurso legal.