El triunfo de Claudia Sheinbaum como próxima presidenta de México abre un nuevo capítulo en la política mexicana, lleno de expectativas y desafíos económicos. Con un mandato claro para implementar políticas que puedan redefinir la estructura económica del país, su administración deberá enfrentar la compleja tarea de estabilizar las finanzas públicas, contener la inflación y mantener relaciones comerciales beneficiosas con socios estratégicos, afirmó la presidenta del Colegio de Economistas, Dafne Gissel Viramontes Ornelas.

La especialista recordó que la estrategia del Gobierno Federal saliente se enfocó en infraestructura pública y programas de apoyo social, incluyendo proyectos como el aeropuerto y el Tren Maya. Sin embargo, señaló que la visión de Claudia Sheinbaum parece enfocarse mayormente en los apoyos sociales, sin una estrategia clara para el impulso económico más allá de la creación de polos de desarrollo, cuya implementación aún es incierta debido a la falta de recursos y la ausencia de una reforma fiscal robusta.

Una de las preocupaciones principales es la articulación de las finanzas públicas, dado que la actual estrategia de recortes a instituciones públicas y la eliminación de fideicomisos han llevado a una erosión significativa de estas entidades, afectando la calidad de servicios esenciales como la educación y la salud. Viramontes Ornelas subrayó la importancia de incrementar la base contributiva y posiblemente aumentar las tasas impositivas para asegurar recursos suficientes.

Asimismo, dijo que la incertidumbre generada por la elección se reflejó rápidamente en los mercados financieros, ya que el peso mexicano se depreció 36 centavos frente al dólar debido a la falta de claridad sobre la estrategia económica de Sheinbaum.

En cuanto a la inflación, indicó que ésta ya no se debe únicamente a factores externos como la guerra en Ucrania o problemas en las cadenas de suministro, sino a cambios en la estructura del mercado interno. Las reformas en el mercado laboral y los aumentos continuos en el salario mínimo han contribuido a una inflación persistente, la cual se mantiene alrededor del 5%, por encima del ideal del 3%.