Un avance general del 54% presenta la construcción del Libramiento Carretero Poniente, mismo que se tiene previsto entre en operación en diciembre próximo, para lo cual las empresas encargadas de la obra, trabajan inclusive en fines de semana para cumplir el compromiso, con la calidad debida y el tiempo acordado.

Se trata de una obra que no es sólo considerar la carretera, sino las obras alternas que se tienen que realizar para que sea una vialidad segura, que permitirá el paso de alrededor de 5 mil 500 vehículos de carga pesada diariamente, además de los automotores particulares que busquen evitar entrar a la ciudad en su tránsito carretero de norte a sur y viceversa.

TRES TRAMOS. César Enrique Peralta Plancarte, secretario de Obras Públicas, dio a conocer que son tres los tramos que están siendo trabajados a la par, para completar los 45 kilómetros de que constará el Libramiento Carretero, partiendo de la carretera 70 poniente a la 45 norte, a la altura de San Francisco de los Romo. Cada tramo lleva un avance aproximado en su obra del 70% y en general todo el proyecto va a un 54%.

En los puentes que serán parte de esta magna obra, también se tienen colocadas las trabes en cada una de ellos, si acaso faltan un par antes de llegar al tramo de Chichimeco, correspondiente a Jesús María, las zonas de desvío también están prácticamente concluidas, podrían estar terminadas en unas dos o tres semanas más.

UNA SOLA CASETA. Ya en varias secciones se tiene la carpeta asfáltica colocada, lo que deja ver que el promedio de avance es de un 54% en cada uno de los tres tramos, a la par se ha estado avanzando en la edificación de la caseta de cobro, la única que habrá en esta vialidad de flujo pesado, con la aclaración de que quienes tomen el libramiento de la 45 sur podrán transitar rumbo a Calvillo sin cobro alguno, pero quienes vayan a avanzar hacia el norte, sí deberán pagar.

LO QUE NO SE VE. Peralta Plancarte destacó que hay obras alternas que tampoco son pequeñas, y también deben ser consideradas en el proyecto, pero son las ocultas, “hubo zonas que tuvimos que dinamitar para poder lograr la profundidad necesaria para la colocación de la carpeta asfáltica, que garantice calidad; también varios colectores pluviales que permitirán dar cauce al agua”.

Por lo pronto, comienza la cuenta regresiva para que sea concluida esta obra, que había tenido que esperar más de 20 años para su realización y que finalmente se logró destrabar legalmente en la actual administración.