Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

Si el 90% de la ciudadanía desconoce quiénes son los encargados del combate a la corrupción, significa que en cuatro años de vida del Sistema Estatal Anticorrupción no se ha hecho gran cosa, y eso se refleja en la encuesta publicada hace un par de días, “en la que se determinan números para que a alguien le dé vergüenza y dé un paso de costado para la llegada de verdaderos combatientes de la corrupción”.
Así lo consideró el presidente del Congreso Estatal de la Abogacía de Aguascalientes, Eric Monroy Sánchez, quien expresó que es grave el problema de percepción de la ciudadanía en los temas de corrupción, pero peor es que las autoridades competentes, integradas en el Sistema Estatal Anticorrupción, no hayan posicionado a este órgano en el ánimo de la población, como el encargado de generar acciones que permitan la disminución e inclusive acabar con el flagelo de esa descomposición socio-política y la impunidad.
Lamentó que haya divorcio entre el Comité de Participación Ciudadana y las instituciones que conforman el Sistema Anticorrupción, además de la institucional sana distancia de la Secretaría Ejecutiva del Sistema.
Asimismo, refirió que si bien en la citada encuesta hecha por una empresa externa para el SESEA, no aparece el rubro de la obra pública como factor de corrupción, en los hechos se sabe que es de los sectores donde más se da este fenómeno, y es que dijo, las licitaciones y adjudicaciones son un campo fértil para lograr ganancias de quienes están en medio de los procesos.
Insistió que si no todos, alguien del SESEA debería asumir el rol de difusor de la información a nivel del pueblo, pues lo que se hace a través de redes, en reuniones o mesas de trabajo, ha sido insuficiente para que la ciudadanía sepa si acaso se ha combatido la corrupción, pues su esquema de difusión y promoción sólo llega a un sector muy reducido de personas.
Pero además, “ante la ausencia total de resultados, es natural que la ciudadanía ni sepa quiénes son los responsables del ataque a la corrupción ni mucho menos entiendan qué es un acto de corrupción”, como se advirtió.
La idea de que la policía es la institución más corrupta, es una idea inexacta, consideró, ya que si bien existen actos de corrupción en algunos elementos, los grandes actos de corrupción que más agravian las finanzas públicas y los bolsillos de la ciudadanía son de otros que ni siquiera son mencionados.
Monroy Sánchez puntualizó que las instituciones que conforman el Sistema Estatal Anticorrupción “nos están quedando a deber y eso los incluye a todos”, pues el que el 74% de los encuestados considere que denunciar es una pérdida de tiempo, es un foco rojo para el sistema, ya que “es claro que no hay credibilidad a falta de resultados tangibles o visibles para la gente”.