Resultados contradictorios se registran en Aguascalientes, que por una parte presenta una menor tasa de desocupación, pero al mismo tiempo tiene 443 mil personas en pobreza, esto es, cerca de la tercera parte de la población total del estado y de ese número más del 50% se encuentran en distintos renglones de necesidad.
El informe de Pobreza y Rezago Social 2017 de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) asienta que 26 mil 009 personas viven en pobreza extrema y 35 mil en “condiciones lamentables” al tener viviendas que carecen de agua, drenaje, luz o techo de material de construcción.
Los municipios con mayor rezago social son: Asientos, Calvillo, San José de Gracia, Tepezalá y El Llano, encontrándose que en 2016 pasaron de la clasificación de “muy bajo” a “bajo”, lo que en términos generales es lo mismo, sólo que le bajan una rayita para que se diga que hay un avance.
Más de 60 mil personas están en distintos parámetros de necesidad alta, lo que hace difícil la vida de las personas y las familias. El alimento diario es escaso y las condiciones en el hogar no ayuda a elevar la autoestima y menos en la formación de los hijos.
Podrían citarse varias razones para que se viva en esa situación y también posibles fórmulas evitar que unos tengan trabajo y otros carezcan de casi todo, sin embargo lo más importante es que los distintos niveles de gobierno y la sociedad en general no sólo tengan presente los informes sino que participen activamente en una cruzada que permita reducir la brecha.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) destacó que en 2016 se tuvo 3.8% de desempleo, mientras que en 2015 fue de 4.2%, lo que es una buena noticia ya que esto significa que cada vez más personas logran un lugar en el medio laboral y que la entidad está a un paso de la media nacional, que es de 3.7.
De ello da cuenta el presidente de la Asociación de Relaciones Industriales, José Guadalupe Díaz Jiménez, al considerar que hay vacantes en casi todos los giros laborales, principalmente en los ramos textil, farmacéutico, automotriz, metalmecánica y servicios.
Aunque se observa que este año puede haber una desaceleración, debido a factores nacionales e internacionales, de cualquier manera se espera que el empleo se mantenga a la alza, dado que los empresarios no bajan la guardia y continúan con sus planes de trabajo y en muchos casos de expansión, por lo que seguirá la dinámica laboral.
El ánimo que existe en el sistema productivo no es el mismo que aparece en quienes pasan por una situación sumamente difícil, como son los 443 mil habitantes que se hallan en aprietos, principalmente los niños y adolescentes, que desde esa edad tienen que buscar la forma de allegarse algún apoyo para sobrevivir, aún con las complicaciones que hay para que alguien pueda darles ocupación debido a que la ley prohíbe a los empleadores brindarles un espacio, sin embargo la misma legislación no señala otra manera para que obtengan lo indispensable para subsistir.
Una situación acarrea otra, por lo que a la pobreza hay que agregarle el atraso educativo, con 194 mil 253 personas; en materia de salud 158 mil 706 no están dentro de los programas oficiales y 86 mil viven en hacinamiento.
Son datos “duros” que obligan a replantear los programas sociales y comenzar las acciones a la mayor brevedad, por lo que tiene que dejarse atrás las reuniones de análisis y de propuestas, que sólo sirven para alargar los compromisos y muchas veces que no se lleven a cabo. La Sedesol tiene identificado en dónde tiene que trabajarse, por lo que sólo hace falta voluntad y si es necesario reorientar el gasto público para atender esto, que debería asumirse como una emergencia social.

IMSS DECRECE LA ESPERA

De la misma manera que se había señalado atrasos del IMSS en la atención a los pacientes, desde este mes se redujo el tiempo de espera para ser atendidos por los especialistas, lo que es una respuesta a las reiteradas peticiones de los derechohabientes para que se respete el horario de citas.
Lo anterior encaja en la expresión presidencial, de que “las cosas buenas casi no se cuentan, pero cuentan mucho”, porque no hay mayor molestia como llegar a la hora fijada y resulta que hay que esperar una hora o más para ser recibido por el médico, lo que trastoca las actividades que tenga el doliente, en cambio, a la hora establecida será recibido con lo que habrá una mejor disposición para ser auscultado y manifestar lo que el especialista quiere saber.
El programa en marcha se ofrece en los dos hospitales generales del Instituto Mexicano del Seguro Social y en los que participan asistentes, enfermeras y médicos, al haber una labor conjunta que permite respetar la hora asignada a cada asegurado.
Lo único que deben hacer los citados es llegar diez minutos antes de la hora prevista para que les tomen peso, talla y presión arterial y en seguida entrar al consultorio, por lo que ya no hay razón de que hagan fila, recomienda el doctor Alfonso Martínez Hernández, jefe de Prestaciones Médicas de la delegación estatal, toda vez que hay una supervisión para que cada paciente sea atendido en la hora indicada en su tarjeta de citas.
Se ha diseñado un procedimiento para que los que acudan con los especialistas ingresen al hospital con un máximo de 30 minutos antes de la hora fijada. No tiene caso que lleguen antes de la cita ya que serán atendidos en el horario que registra su tarjeta y se hace por respeto a todos los derechohabientes y trabajadores, además para que puedan reincorporarse a su jornada laboral en menos de una hora.
Por la importancia que reviste esta acción, Martínez Hernández reiteró la invitación a la población para que llegue sólo 10 minutos antes de su cita y si deben recoger resultados de estudios o tienen cualquier otro asunto que atender, con 30 minutos antes es suficiente
Asimismo, las citas para especialidades son programadas y comunicadas al paciente, el mismo día que el médico familiar las ordena y se conceden a una semana o menos, en el 42% de las especialidades con que cuenta la delegación, lo que abrevia la atención.
Son avances a favor de los pacientes, que en otros tiempos tenían que esperar a que el especialista estuviera disponible y luego hacer fila por dos o más horas para ser recibidos, lo que se ha logrado eliminar con un programa en que todos salen ganando, inclusive el sector patronal, ya que el asegurado podrá salir de su centro laboral media hora antes de la cita y estar de regreso una hora más tarde.

LE GANÓ PRD AL PAN

Socios en el pasado y hoy en la misma ruta, es la definición que hay por el aprovechamiento de los alimentos que se desperdician. Mientras que el gobierno de la ciudad de México, de extracción perredista, publicó la semana pasada en la Gaceta Oficial las Leyes de Donación Altruista de Alimentos y de Huertos Urbanos, el diputado panista de Aguascalientes Jesús Guillermo Gutiérrez Ruiz Esparza presentó una iniciativa para crear una ley para evitar el desperdicio de alimentos en el estado. Su plan es crear un banco de alimentos, como órgano desconcentrado de la Sebideso, con facultades para ejecutar las acciones de recolección, coordinación, verificación y sanción relativas a la misma legislación. La idea es que las empresas comercializadoras cuyo establecimiento tenga una superficie superior a los 300 metros cuadrados y las cadenas comerciales que se dediquen a la venta de alimentos perecederos, deberán donar los alimentos que no puedan ser vendidos, “pero que puedan ser consumidos”. Para evitar las dificultades que representa la confección de la ley, Gutiérrez Ruiz puede pedir a la administración de Miguel Ángel Mancera que le envíe la que ya está vigente y que entre otras cuestiones cita: “En la Ciudad de México queda prohibido el desperdicio de alimentos aptos para el consumo humano, cuando éstos sean susceptibles de donación altruista”, además ordena la creación del Banco de Alimentos.