Andrés Gómez, vocero del Consejo de la Comunicación, subrayó que el bienestar incentiva la productividad más allá de los incrementos salariales, promoviendo la felicidad de los trabajadores. Según el CEO de BUK, el salario emocional es crucial para las nuevas generaciones, ya que las relaciones laborales han evolucionado más allá de simples transacciones monetarias. Enfatizó que no solo un salario elevado motiva a los trabajadores, sino también la empatía, la flexibilidad y la atención a sus necesidades de bienestar.
Las empresas que reconocen los logros de los empleados y proporcionan retroalimentación constructiva en errores crean un ambiente de pertenencia y fomentan la autorrealización, lo cual se traduce en mejores resultados operativos. Gómez destacó que los colaboradores felices mejoran la productividad sin incrementar necesariamente los costos operativos, y señaló que la pérdida de un empleado no valorado puede costar hasta seis meses de su salario para normalizar la función con un nuevo trabajador.
Además, indicó que las áreas de recursos humanos, tradicionalmente enfocadas en tareas administrativas, deben priorizar la mejora de las condiciones laborales. BUK ha implementado un software que automatiza estos procesos administrativos, permitiendo un enfoque mayor en las necesidades de los trabajadores. Gómez criticó que los recursos humanos frecuentemente son relegados frente a áreas como ventas y mercadotecnia, y resaltó la brecha entre la importancia que reciben y el impacto que pueden tener en el capital humano.
Este enfoque en valorar y mejorar las condiciones de los trabajadores es fundamental para el éxito y la sostenibilidad de cualquier organización.