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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El sector del autotransporte transita por uno de los peores escenarios de los últimos tiempos.
A la escasez de operadores e inseguridad, temas que azotan al sector desde hace algunos años y que se han agravado, se sumaron el Covid-19, alta inflación, combustibles al alza, unidades nuevas e insumos más caros, así como nueva regulación (Carta Porte).
Estos factores han generado presión financiera en las empresas transportistas, las cuales han tenido que aumentar sus tarifas hasta 16 por ciento para sobrevivir, advirtieron especialistas.
«La inflación ha pegado mucho en el precio de las refacciones, el costo de las unidades nuevas y el precio del diesel; y por si fuera poco temas regulatorios como la Carta Porte están incidiendo en la presión y en sus márgenes de ganancia», enfatizó, Miguel López Fiesco, consultor en el sector transporte.
Debido a que la situación que enfrentan los permisionarios del transporte de carga ya es insostenible, algunas empresas han tenido que hacer cambios estructurales, explicó.
Entre ellas, rechazar a clientes o dueños de la carga (embargadores) que liquiden el servicio realizado en plazos superior a 90 días o más.
«Porque no hay bolsillo que lo resista», sostuvo.
Y es que la alta inflación y su efecto en el costo de diversos productos encarece su operación.
Recordó que una unidad nueva en promedio tenía un precio de 2 millones de pesos y actualmente se ofertan en más de 3.2 millones; mientras que una caja seca oscilaba en 900 mil pesos, ahora está en un millón 400 mil pesos.
«Las compañías están buscando un punto de equilibrio que les evite quebrar. Ya no pueden soportar que los embargadores o dueños de la carga tarden 90 días en pagarles o incluso más. No hay bolsillo que lo resista», expuso.
De acuerdo con el Inegi, la inflación en el sector transporte registró un crecimiento anual de 7.99 por ciento en junio, mientras que en el acumulado de enero-junio fue de 4.4 por ciento respecto al mismo periodo del 2021.
José Alfredo Cárdenas, vicepresidente de Transportes Innovativos, indicó que el alza en el precio de los combustibles tuvo un impacto de 15 por ciento en sus costos, mientras que los equipos de transporte se han ido al doble. Por ejemplo, un remolque que antes tenía un precio de 500 mil pesos ahora se vende en más de un millón.
«Eso es un impacto brutal a la rentabilidad de las compañías porque hay equipo de transporte, como los tractocamiones, que ha tenido un incremento de 20 al 35 por ciento por año», enfatizó.
De acuerdo con el Índice Nacional de Precios Productor (INPP), del Inegi, la inflación en el sector transporte registró un crecimiento anual de 7.99 por ciento en junio. Mientras que en el acumulado de enero – junio fue de 4.4 por ciento (2022 v/s 2021).
Cárdenas explicó que a los transportistas les ha afectado mucho que las armadoras muevan las fechas de la entrega y suban los precios de las unidades, incluso aun cuando ya se tiene firmado el pedido de las mismas con antelación.
Destacó que la obligatoriedad de la Carta Porte ha presionado los costos administrativos de las compañías, pues han tenido que contratar personal para llevar a cabo esas labores.
«Por otra parte hemos perdido de 10 a 12 por ciento en tiempo de productividad debido a que los clientes no nos dan la información en el tiempo adecuado. Estamos buscando la forma de que este tema no provoque que tengamos unidades detenidas», dijo.
Óscar Ceballos, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), recordó que el tema de la inseguridad es otro factor que sigue metiendo presión a los costos operativos de las firmas dado que tienen que invertir para disuadir actos delictivos.
Esto porque ahora no sólo se roban la carga y las unidades completas, también las empresas autotransportistas padecen el asesinato de sus operadores, situación que ha provocado otros problemas para su operación, como la escasez de conductores.
«En el mercado hay una escasez de conductores, por diversos factores, pero uno de los que incide fuertemente para no querer desempeñar este oficio es la inseguridad», puntualizó.
Recordó que entidades como Puebla, Tlaxcala, el Estado de México, Guanajuato, Jalisco y San Luis son estados en donde la situación es preocupante para el traslado de mercancías.
Agregó que faltan más elementos de la Guardia Nacional para abatir este problema que se ha acrecentado en la actual Administración.